lunes, 4 de agosto de 2008

Ejemplos a seguir

España, a través de su Vicepresidenta, se ha comprometido en firme en la lucha contra el SIDA. En la apertura de la XVII Conferencia Mundial contra el Sida, ha comprometido la donación de 10,2 millones de euros a Onusida, la agencia de las Naciones Unidas para la lucha contra la pandemia.

Esa cantidad es más del doble de la aportación que España realizó durante 2007. Con este incremento España se sitúa en 6º lugar de los países que aportan a Onusida; si el resto de los países se comprometieran de igual manera y sobre todo si lo hicieran en función de la renta del país; es muy posible que el avance en la investigación posibilitara la erradicación de la pandemia en un plazo de tiempo muco mas corte que el previsto.

Las cifras de la pandemia son estremecedoras:
  • Hay 33 millones de infectados por el virus del sida en todo el mundo. Casi la mitad, 16 millones, son mujeres. Sin embargo en los países subdesarrollados las mujeres infestadas casi triplican a los hombres
  • En el África subsahariana se concentran el 64% de los adultos infectados, el 85% de los niños enfermos y tres de cada cuatro muertes.
  • Sólo uno de cada tres enfermos tiene acceso a antirretrovirales.
Sin embargo hay dato esperanzador: en 2007 se rebajó el número de muertes por primera vez desde el inicio de la epidemia. Por supuesto que en el mundo desarrollado.

Pero el SIDA es una enfermedad que está ligada a la desigualad social y económica y también a la desigualdad de género. Porque mientras en los países desarrollados se ha conseguido incrementar la esperanza de vida hasta en 30 años, en los países subdesarrollados la esperanza de vida ha descendido drásticamente. Por otro lado la mujer es victima de las políticas hipócritas que desde la iglesia católica se hace con respecto al uso del preservativo. Según las cifras expuestas en los encuentros previos a la conferencia, la mitad de las mujeres seropositivas son infectadas dentro del matrimonio, por la negativa de sus maridos a usar preservativos como influencia de la política de la iglesia católica contra el uso del mismo.

Aunque esa política por la que la Iglesia clama que fidelidad y abstinencia como las mejores vacunas contra el sida, está empezando a ser contestada por parte de otras religiones de raíz cristiana. En este sentido, más de cuatrocientos representantes de diversas confesiones se han reunido en la ciudad de México y se han comprometido, desde sus respectivas posiciones, a luchar con la epidemia de SIDA. Estos representantes han reconocido que se podía haber hecho mas para prevenir las infecciones y que ellos deben dar ejemplo, para luego poder reclamar la misma implicación a los dirigentes políticos.



Calificadoras fueron las palabras del reverendo Canon Gideon Byamugisha, de Uganda, señalando que "la lección aprendida es que dónde hay inversión, prevención y tratamiento, la lucha contra el sida triunfa". Pero reconoce que "con el estigma, el rechazo y la discriminación que todavía existen, el bajo compromiso económico y los tabúes que rodean al sexo y a las drogas, no estamos ni siquiera cerca de poder frenar la pandemia".

Ese es el camino, en la medida que las religiones cambien su actitud ante los medios de prevención, antes estaremos ante el final de la pandemia. Es más el daño que se hace por omisión que por acción. Negar la sexualidad no es el remedio.


Salud, República y Socialismo

sábado, 2 de agosto de 2008

De nuevo la seguridad vence a la intimidad

Otra vez los yanquis vienen a demostrar su desprecio a los derechos individuales de las personas. Desde del pasado 16 de julio una normativa interna del Departamento de Seguridad Interior USA permite acceder, sin justificación previa, a cualquier ordenador o dispositivo de almacenamiento de información que pase por sus fronteras.

La paranoia colectiva que les ha causado el atentado terrorista del 11M y el hecho de tener el presidente más tonto del mundo y de su historia, ha originado esta nueva medida restrictiva de los derechos individuales de las personas. Todo se pone al servicio de la seguridad, no importa si se vulnera los derechos más esenciales de las mismas, como es el derecho a la intimidad.

Pero el tema va más allá, no solo un aparato electrónico capaz de almacenar información, sino también un simple cuaderno o una agenda puede ser motivo de registro sin mediar la presunción de un delito, basta con que un descerebrado policía de aduana yanqui, entienda, desde su raquítico extender, que puedes llevar en tu ordenador la información sobre la localización de Bin Laden, o las claves del desarrollo nuclear iraní, para que tu intimidad sea violada sin ninguna posibilidad de alegación en contra.
Tus fotos privadas, tus datos personales y confidenciales (médicos, religiosos, políticos, etc.), pueden ser analizados y visualizados por un energúmeno/a con uniforme, solo porque ese energúmeno/a te ha elegido a ti como chivo expiatorio de su paranoica visión de la seguridad.

Toda esta forma de entender la seguridad, su seguridad, que tienen los yanquis es lo que me reafirma en mi personal cruzada de no pisar jamás EE.UU. Es la única forma de conservar la dignidad ante la paranoia colectiva que se les ha creado desde el 11M, pero que no les impide seguirse, periódicamente, asesinando entre ellos por su obscena obsesión de la posesión de las armas. Eso si que crea inseguridad. Ya es indecente que la UE haya aceptado las presiones de los yanquis para facilitarles numerosos datos personales de las personas que viajan a USA, para que ahora nos vengan unilateralmente a pretender apropiarse de nuestra información más personal a través de los registros de los ordenadores y otros aparatos electrónicos de almacenamiento de información.

Ancho es el planeta y finita la vida y como no ve me va a dar tiempo a conocer todos los países, pues ya descarto uno que pretende equipararme a un delincuente terrorista. Si el ejemplo cundiera, seguro que se empezarían a cuestionar su paranoica política de seguridad. Que empiecen limpiando su casa.


Salud, República y Socialismo.

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