viernes, 8 de enero de 2010

Cuando el odio sustituye a la razón

Todo debate político es lógico que esté acompañado de cierta visceralidad y de apasionamiento en los razonamientos, pero en ocasiones las argumentaciones superan con creces el limite de los razonable.

Matar a un niño indefenso, ¡y que lo haga su propia madre! Eso le da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella, y se la traga como si fuera un derecho: el derecho a vivir toda la vida apesadumbrada por un crimen que siempre deja huellas en la conciencia y para el que ni los médicos ni los psiquiatras ni todas las técnicas conocen el remedio.

Esta argumentación en torno al debate del aborto parece que fuera sacada de la oscura noche de la Inquisición, convirtiendo a la mujer que decide poner fin a un embarazo no deseado en un criminal frio y enfermo, una sicópata para la que no existe la más mínima posibilidad de reinserción social. Y al hombre en un depredador que solo ve en la mujer un objeto sexual del que puede disponer a su antojo para satisfacer su irrefrenable y perverso deseo sexual.

Javier Martinez Fernandez Cualquiera diría que estas palabras han salido de la boca de un fanático talibán o un imán que alienta con sus palabras a a los más radicales de sus fundamentalistas seguidores. Pero no, no hay que ir tan lejos, al fanático fundamentalista no hay que ir a buscarlo en lejanas montañas, lo tenemos más cerca, es un ilustre representante de la cada vez más sectaria iglesia católica española, es el arzobispo de Granada, Javier Martínez Fernández .

Este arzobispo se distingue por sus integristas posiciones dentro de la iglesia católica y recientemente ha llegado a comparar a los profesionales que practican abortos con los oficiales nazis que asesinaban  a los recluidos en los campos de concentración. Pero sin son graves y terribles las declaraciones de este personaje más grave aún es que las ampare la Oficina de Información de los Obispos del Sur: "El arzobispo se refería a que si la madre es capaz de matar a su propio hijo, el varón tiene entonces autoridad absoluta para hacer lo que quiera con ella y con su cuerpo”. No se si está tipificada la apología de la violencia de género, pero si lo estuviera estas declaraciones tendrían que ser perseguidas de oficio.

La iglesia católica solo entenderá cual es su papel en la sociedad cuando definitivamente la iglesias se queden vacías y gracias a las actitudes como las de este arzobispo y otros como Rouco y su secretario Camino están consiguiendo, para regocijo de los que nos consideramos ateos, que ese objetico este cada día más cerca.  Quizá no llegue a ser necesario denunciar el concordato.

Salud, República y Socialismo.

12 comentarios:

Felipe dijo...

Antonio,son absolutamente repugnantes y me quedo muy corto.

Estoy hasta los mismos cojones que el Estado(todo los ciudadanos,incluyendo a los ateos como yo)tenga que pagar a todos estos indeseables y a toda la orgía católica.

Ademas del 0,5 al 0,7,y ésto lo pagamos todos con crucecita y sin crucecita.

Un fuerte abrazo

Blog de Paco Piniella dijo...

Uno de los grandes fallos de la transición fue que la izquierda renunció a su caracter no sólo laico sino anticlerical.
Y de esos lodos...

Buen fin de semana,

Tanhäuser dijo...

Un indeseable. Sobran los calificativos para semejante elemento.

fermonu dijo...

Buenas.

Parece mentira que tantos que son, y no hay ni uno con la cabeza sana. Aunque por suerte para todos los que no pertenecemos a esta secta, cada vez son menos (aunque los que son, hagan mucho ruido).

Saludos.

RGAlmazán dijo...

Es una vergüenza, y en definitiva no es sino otro talibán, de esos a los que tanto se critican. Este tipo vuelve a la edad media con esas asquerosas declaracioens.

Salud y República

Ciberculturalia dijo...

Lo que no llego a entender como este "terrorista dialéctico" que para abundamiento ejerce de arzobispo, no está directamente en la carcel por sus bestiales declaraciones.

Es tan brutal que esta historia se de que sinceramente me quedo sin palabras.

Un beso

severino el sordo dijo...

Son como son,piensan lo que piensan y dicen lo que dicen,no es nada nuevo,son chamanes que si pudieran nos harian retroceder a la edad media y a la inquisicion, como no pueden abrasar herejes utilizan las palabras para ver si consiguen al menos encenderlos,supongo que tendremos que ie aprendiendo a ignorarlos aunque nos sea dificil,saludos.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Ostras Antonio, he hecho un post con lo mismo, bueno es igual, que te voy a decir, me parece un impresentable este señor, la pena es que tiene sus seguidores.

Antonio Rodriguez dijo...

Felipe
Pues si porque la aportación del 0,7 no sale de una donación extra de los católicos sino de los impuestos de todos los españoles.
Paco
Eso es cierto ya demás al PSOE le entra pánico cada que se le pide que denuncie el Concordato.
Tanhäuser
Para mí con uno basta, terrorista de la cruz.
fermonu
Se lo están trabajando a pulso para conseguir ser cada día menos.
Rafa
¿No será la reencarnación de Torquemada?
Carmen
Pues eso es lo que pienso yo también. Pues está haciendo apología de la violencia de genero.
Severino
No hay que ignorarlos, hay que combatir sus ideas, porque esas ideas nos llevan a la oscura noche de la Inquisición.
Geni
Es que el fascismo y el fundamentalismo también existe en España.
Salud, República y Socialismo

Javier Gil dijo...

Efectivamente, en este post el odio anticlerical sustituye a la razón. Incluso llega a impedir la comprensión del castellano. Un obispo ha dicho algo, luego será una burrada. No. Leed de nuevo.
El arzobispo de Granada ha dicho que si un hombre puede, gracias al aborto, eludir su responsabilidad y cargar sobre la mujer las consecuencias de sus actos, eso fomenta la violencia machista. El "marrón" de abortar, que se lo trague la mujer. Porque no sale gratis, no nos engañemos. Tiene secuelas psicológicas y morales, por mucho que se quiera banalizar el tema. Pero las asume en solitario la mujer. El hombre no tiene nada que ver en el asunto; él, a lo suyo. La mujer se convierte entonces en un objeto, y el niño en un subproducto desechable de su prepotencia. Entonces se le convence a la mujer de que ésa ha sido una decisión libre y responsable, y aquí no ha pasado nada.
Es como si se inventara una pomada que borrara las consecuencias de las agresiones machistas. Se le regala la pomada a la mujer, y que la use "libre y responsablemente"...Y aquí paz y después gloria. Y si a algún obispo talibán se le ocurriera decir que eso fomenta la violencia de género, pues se le daba caña, que eso siempre mola mucho.

Antonio Rodriguez dijo...

Javier Gil
Pues sí, no tengo ningún aprecio por ninguna religión, porque todas sobre todo la católica ha tenido y tiene un trayectoria llena de persecuciones al que pensaba diferente, colaboracion con los poderosos, apoyo de guerras y dictaduras, justificación de ciento de miles de crimenes realizados por dictadores sangrientos, dar cobijo en su seno a delincuentes sexuales y economicos,... Podría seguir enumerando razones pero creo que no merece la pena.
Y en cuanto a las declaraciones del arzobispo, sus matizaciones solo hacen ratificar mis opiniones. Está Vd. describiendo situaciones que solo se dan en personas de pensamiento conservador o de derechas que viene a ser casi lo mismo. Las personas de izquierdas, las que no consideramos a la mujer como un objeto nos sentimos corresponsables con la mujer de esa terrible decisión de tener que poner fin a un embrazo no deseado y prestamos todo nuestro apoyo para que pueda superar ese dificil decisión, no las dejamos solas.
Pero en fin esto solo lo entendomos quienes no consideramos a la mujer como un objeto.
Y como Vd. bien sabrá la derecha no ha tenido nunca esos problemas, porque mientras negaba esa realidad a las mujeres trabajadoras, enviaba a sus queridas, sus esposas, sus hermanas o sus hijas a las clinicas privadas de Londres o de España (que tambien se hacían) para según Vds. asesinar a ese niño que no querian que naciera. Y la iglesia catolica miraba para otro lado y les daba todos lo domingos la comunión al incitador, a la victima y al ejecutor de ese "esesinato".
Salud, República y Socialsimo

Carmela dijo...

Es evidente que las nefastas declaraciones apuntan a la violencia de género.
El siniestro personaje ...y como él ... la mayoría del Opus desearían un regreso a la época de la inquisicion.
La iglesia y la derecha viven , vivieron y vivirán un eterno idilio.
No compararon los campos de concentración franquistas con la metodología nazi.
Eran entregadores en su mayoría y veían con agrado los cuerpos masacrados .Cómplices de los fascistas.
Marcos Ana en su libro "Decidme cómo es un árbol", narra cómo los domingos no había "saca", fusilamientos ... porque ese día iban a misa.
Además la manera retrógrada y ruin de "cosificar" a la mujer causa espanto.Es aberrante!!!
Salud y República!!

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