Mostrando entradas con la etiqueta Política nacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política nacional. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de junio de 2023

Ganar tiempo para una vida mejor.

Sumar va a iniciar un proceso necesario: reducir la jornada laboral máxima, para ganar tiempo para una vida mejor.
A mediados de 1983 el gobierno socialista bajó las jornada laboral a las 40 horas semanales. Desde hace 40 años, salvo algunas excepciones en convenios sectoriales y de empresa, la jornada laboral de trabajadores y trabajadoras sigue anclada en las 40 horas semanales.

40 años en los que los empresarios se han apropiado la totalidad de la plusvalía que se generaba en sus empresas, sin que los trabajadores y trabajadoras se beneficiaran de su participación en ese incremento de la plusvalía.

Cuando se introducen nuevas tecnologías o nuevos métodos de trabajo se produce un incremento de la productividad y por tanto un incremento de la plusvalía de los productos o servicios. El origen de estos incrementos está por un lado en la inversión del empresario y por otro lado por la fuerza de trabajo aportada por los trabajadores y trabajadoras de las empresas. Lo que ha sucedido en estos 40 años es que los empresarios se han apropiado de todo el incremento de la plusvalía, incluida la que le correspondería a trabajadores y trabajadoras.



Por eso es justa esta prepuesta de reducción de la jornada laboral, para compensar la apropiación indebida, por parte de los empresarios de la parte del incremento de la plusvalía que correspondería al esfuerzo de trabajadores y trabajadoras.

Con ello, mejorará la compatibilidad del tiempo de trabajo con el resto de los usos del tiempo, desde un reparto equilibrado de las tareas de cuidados y autocuidado al tiempo destinado a la formación, el ocio o la participación social.

Salud, República y Socialismo.

jueves, 4 de febrero de 2021

El coste de salvar la Navidad.

El empeño de nuestros gobernantes en salvar la economía de la Navidad ha tenido un alto coste para la ciudadanía.

De momento no ha costado, con respecto al mes de diciembre, 534.776 contagios más (incremento del 190,93%), 1.714 fallecidos (incremento del 29,71%), 19.871 hospitalizados (incremento del 100,9%) y 3.319 contagiados más han tenido que ser ingresados en una UCI (incremento del 18,19%). Por otro lado las camas ocupadas se incrementaron en 19.269 (167,05% de incremento) las UCI’s ocupadas subieron en 2.705 (134,04% de incremento) y la incidencia acumulada en 14 días por cada 100.000 habitantes ha subido 604,16 puntos (incremento del 216,25%) situándose en los peores niveles de la primera ola de la pandemia.


Y para añadir a todo esto, los más de 1.000 sanitarios que se han contagiado durante el mes de enero, con lo que han tenido que salir del sistema sanitario. Agudizando aún más la situación de saturación de nuestros hospitales. Y esto no ha acabado todavía. ¿Cuántos casos más se irán acumulando hasta alcanzar los niveles pre navidad? Cuando se haya llegado a esos niveles habremos perdido algunos meses en la lucha contra la pandemia y sabremos de verdad el coste humano que hemos pagado la ciudadanía para que nuestros gobernantes salvaran su economía de la Navidad. ¿La han salvado? Me da que no, no han salvado la economía y la ciudadanía hemos pagado un alto coste en el intento.

Se empeñaron en salvar las vacaciones del verano y nos condenaron a la segunda ola, entre la imposición de unos y la inacción de otros nos impusieron salvar la economía de la navidad y llegó la crónica anunciada, por todos los epidemiólogos, de la tercera ola. Cerraron los ojos y los oídos y nos retrajeron a las peores momentos de la pandemia.

Pero lo peor de todo es que siguen sin entender, o no lo quieren entender, cuál es la prioridad en la lucha contra la pandemia. Si la salud y la vida de la ciudadanía o la economía del país. Porque ya están soltando globos sondas sobre la posibilidad de salvar la semana santa.

Salud, República y Socialismo.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Habrá presupuestos progresistas

A Inés Arrimada y a C's se les ha caído la careta. El apoyo de Bildu y ERC a los PPGG 2021 era solo la excusa para no tener que apoyar unos presupuestos progresistas.

Inés Arrimada y C's no tienen autoridad moral para vetar a nadie en el apoyo a estos presupuestos. Quienes se apoyan en el fascismo español, que solo pretende eliminar derechos y libertades que tanto esfuerzo ha costado conquistar, para mantenerse en el poder allá donde gobiernan, no pueden ir de exquisitos por la política.

Ella misma en su comparecencia lo ha dejado claro "No son unos presupuestos moderados, liberales y centrados y, por lo tanto, no los podemos apoyar". Ese era el verdadero problema. Estos PPGG son unos presupuestos progresistas, apoyados por fuerzas de la izquierda y la derecha como el PNV y que tienen como objetivo ir eliminando las desigualdades sociales que durante los gobiernos de Mariano Rajoy impuso el Partido Popular a los más desfavorecidos, a la mayoría social. Y a la vez sentar las bases para la recuperación económica postpandemia. Sin ellos eran impensables la llegado a España de los 140.000 millones acordados por la UE para propiciar dicha recuperación.

Debo reconocer que en este proceso ha influido la presión de Unidas Podemos para hacer que Bildu y ERC entraran a negociar la propuesta de presupuestos presentados por el gobierno y producto de esa presión/mediación ha sido el compromiso de ambas formaciones para apoyar los PPGG 2021.

El gobierno no ha elegido entre C's o Bildu y ERC, ha sido Inés Arrimada y C's los que han elegido entre progreso o volver al pasado. De nuevo vuelve la foto de Colón. Votar sí o no a unos PPGG haciéndolo en función de quienes, en su conjunto, los apoyen y no en función del contenido me parece demagógico y falto de visión política y más en estos momentos de emergencia nacional. Y eso es lo que ha hecho Inés Arrimadas y C's, olvidarse los problemas, poner la piel muy fina y buscarse un excusa para no apoyar unos presupuestos progresistas. Y evidentemente no son unos presupuestos socialcomunistas, que más quisiéramos algunos.

No es momento de vetos, ni de derecha ni de izquierda, es el momento de que los partidos responsables arrimen el hombro para sacar a España de la crisis económica que ha originado la pandemia y de empezar a eliminar las desigualdades sociales provocadas por el Partido Popular.

Salud, República y Socialismo.


miércoles, 14 de octubre de 2020

Lo que no cuenta el PP de la pandemia en Madrid

El Partido Popular en la Comunidad de Madrid está obsesionado con el mantra de que recibe un trato discriminatorio del Gobierno de la nación sobre su gestión de la pandemia y señala a otras comunidades, como Navarra, como muestra de la discriminación.

Sobre este tema el único argumento que pueden sacar es que Navarra tienen una Incidencia Acumulada superior a la de Madrid. Esto es cierto pero también es cierto que Navarra no cumple los tres requisitos para ser confinada.

Según el informe 226 de 12/10/2020 del Ministerio de Sanidad, Navarra tienen en casi todos los demás aspectos importantes mejores datos que Madrid. En primer lugar Navarra realizó en la semana del 2 al 8 de octubre 21.662 PCRs y Madrid 92.261. Pero Madrid tiene 10 veces más población que Navarra y para igualarse tendría que haber realizado 922.610 PCRs. Por tanto Navarra está haciendo más esfuerzo por encontrar contagiados que Madrid. Quien no busca los contagios, evidentemente no los encuentra.

Por otro lado la positividad de Navarra es del 11,7% y la de Madrid el 18,7%. Lo que quiere decir que en Madrid existe una carga vírica superior a la de Navarra y por tanto mayores posibilidades de contagio.

Así mismo los pacientes hospitalizados en Navarra son 237 y en Madrid 3020. Si lo ponderamos a la población Madrid debería tener como máximo 2.370. Pero además Navarra tiene un porcentaje de ocupación de camas del 11,4% y Madrid del 20,0%. Con respecto a los pacientes en UCI Navarra suma 32 y Madrid 477 y si hacemos la misma ponderación de la población solo debería tener 320 y además la tasa de ocupación de las UCIs es en Navarra del 24,81% y en Madrid del 38,28%.

Estos pequeños datos me indican que Navarra está en mejor disposición de enfrentarse a la pandemia que Madrid, salvo en la IA que por ciento si Navarra hiciera porcentualmente a su población los mismos PCRs que Madrid, su IA sería inferior a la de Madrid. Y la última diferencia es que Navarra no se ha enfrentado al Gobierno a la hora de implantar las medidas necesarias para combatir la pandemia, las ha asumido sin alharacas innecesario. Medidas que por cierto en son más duras que las del estado de alarma en Madrid.

No soy experto en nada pero creo que este simple análisis evidencia que no existe discriminación del Gobierno con respecto a Madrid. Si alguien me puede corregir, encantado.

Madrid se ha caracterizado por incumplir constantemente sus compromisos adquiridos, no invertir en prevención ni rastreadores y anteponer la economía a la salud y la vida de los madrileños. Y de aquellos lodos vienen ahora estos lodos. Si los madrileños somos rehenes de alguien, lo somos del Partido Popular, que desde el inicio de la pandemia la ha utilizado como argumento para su batalla política contra el gobierno de progreso.

Salud, República y Socialismo.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Madrid caos pandémico

Madrid se ha convertido en un caos pandémico. En el foco más importante de la expansión de la 2ª fase de la pandemia. Y lo que es peor, parece que la situación está descontrolada porque nadie la controla.

No hace falta ser experto de nada para darse cuenta que la situación epidemiológica de Madrid es insostenible. En la última semana se han producido 27.662 nuevos contagios, 340 fallecidos, 2.672 hospitalizados y 250 ingresos en UCI. Madrid tiene una tasa de positividad de PRC del 21,9%, casi el doble que todo el estado y una incidencia acumulada por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días de 721,73 casi el triple de la media nacional. (Datos elaborados a partir de los informes de la CAM y el Ministerio de Sanidad).

Y con estos terribles datos el gobierno de la CAM continua parcheando

con medidas que todos los expertos médicos y científicos consideran insuficientes. Y ante la propuesta del Ministerio de Sanidad de confinar Madrid y todas las poblaciones que tengan una IA superior a 500, la respuesta de la muñeca diabólica es que se haga también en el resto de las comunidades autónomas y se realicen PCRs en Barajas, en el AVE y en otros viajes por tren. Porque parece que la saturación del Metro y el transporte público madrileño no tienen incidencia los contagios. Cuando se es la peor región europea en la lucha contra la pandemia, la primera preocupación es conseguir no ser los poseedores de tan terrible ranking.

Madrid no necesita paños calientes, necesita un tratamiento de choque que frene y reduzca las terribles cifras que padece y que son consecuencia de la dejadez, abandono y desidia que ha tenido el gobierno de la CAM en la lucha contra la pandemia. Sobre todo en lo que atañe al incumplimiento de los compromisos adquiridos en materia de fortalecimiento de la Atención Primaria y la contratación de rastreadores. Todo esto se puede reducir al premeditado ataque a la sanidad pública realizado por los gobiernos del Partido Popular desde hace más de 20 años. Del concepto que tiene de ella el PP, reducirla a la mínima expresión para favorecer a la sanidad privada.

La situación que padece Madrid no puede prolongarse más. Si la CAM no actúa con firmeza y premura debe ser intervenida por el Gobierno. El Ministerio de Sanidad debe asumir la gestión de la lucha contra la pandemia en Madrid para evitar este aquelarre de contagios, hospitalizaciones, UCIs y fallecidos que aumenta día tras día.

Salud, República y Socialismo.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Entre el buenismo y la incompetencia negligente y criminal

Llevo diciendo, desde el inicio de la desescalada que lo peor que se puede hacer en política es practicar el buenismo. El tiempo me está dando a razón. Porque si no eres firme y contundente con tus principios, el contrario piensa que es debilidad y te come el terreno.

Desde el inicio de la desescalada hubo comunidades autónomas trileras que empezaron a ocultar y/o mentir sobre los datos de su situación real con el único objetivo de pasar rápidamente de fase y lo que es peor se comenzaron a incumplir los compromisos adquiridos para poder pasar de una fase a otra. Ese fue el gran error e irresponsabilidad del gobierno de progreso, no ser firme y contundente con las comunidades incumplidoras.


El gobierno de progreso no debió haber permitido ningún pase de fase si no estaba garantizado que las comunidades habían cumplido con sus compromisos de reforzar la Atención Primaria y contratado los necesario rastreadores según los criterios de la OMS. Porque al final esos incumplimientos los estamos pagando los ciudadanos. Ellos pusieron el buenismo y los incumplimientos y nosotros los contagiados, los hospitalizados, los ingresados en las UCI’s y los fallecidos. De aquellos polvos tenemos ahora estos trágicos lodos.

Y si alguna comunidad se destacó en los incumplimientos ha sido la de Madrid. No solo no se contrataron los necesarios rastreadores, ni se reforzó la Atención Primaria, sino que se ha disminuido el número de los sanitarios de los mismos llegando a cerrar numerosos centros de salud dejando desatendidos a cientos y cientos de miles de madrileños. Y después de 119.429 contagiados, 10.359 ingresados, 935 pacientes UCI y 901 fallecidos más, desde la nueva normalidad, (datos de los informes COVID19 de la CAM) la muñeca diabólica se dio cuenta, sin reconocerlo, -la culpa es de Sánchez- del caos en que había convertido la Comunidad de Madrid por sus criminales incumplimientos.

Pero frente al buenismo siguen sacando pecho y la Presidenta continúa denunciando “el abandono en que el Gobierno mantiene a Madrid” y el Fracasado falseando que "las pandemias son responsabilidad exclusiva del Estado” y para rematar la jugada el Consejero de Sanidad apuntilla que «La estrategia del Gobierno es que Madrid claudique y pida el estado de alarma».

La realidad es que la Comunidad de Madrid es la que más presionó para que se les devolviera la gestión de las competencias de Sanidad, llegando a denunciar ante los tribunales al Gobierno por ese motivo. Y a partir de ahí su gestión se limitó a ver expandirse el COVID19. Y el buenísimo se limitó a ver como crecían las cifras de la pandemia sin intervenir en Madrid, mientras que el ministro Illa respaldaba la gestión de la lucha contra la pandemia en Madrid. Y todos se olvidaron que los ciudadanos tenemos derecho a saber como se está gestionando la defensa de nuestra salud y si se están cumpliendo o no los compromisos adquiridos para cumplir ese objetivo. Y si no se cumplen, el estado, como órgano superior, tiene la obligación de exigir el cumplimiento y poner las medidas para llevarlas a cabo.

Y ahora llegaron los confinamientos selectivos y discriminatorios como única medida para reducir los efectos de la pandemia. Porque seguimos en lo mismo. Los esfuerzos los ponen los ciudadanos y de manera discriminatoria. Porque la tasa de Incidencia Acumulada se ha usado para incluir o no, de manera arbitraria, a unas u otras zonas de sanidad. En función de la afinidad política. Y porque los compromisos de reforzar la Atención Primaria y la contratación de los rastreadores, ni están ni se les esperan, así como tampoco el profesorado prometido para evitar la masificación en las aulas.

Entre la incompetencia negligente y criminal de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, principal responsable del caos pandémico, y el buenismo del gobierno, estamos apañados los madrileños.

Salud, República y Socialismo

lunes, 14 de septiembre de 2020

Hoy se han cumplido 6 meses desde la declaración del estado de alarma que acabó con el periodo de indecisión del gobierno ante el avance de la pandemia en España.

Es verdad que criticar algo a toro pasado no es de ser muy listo, aunque creo que nos hubiéramos evitado muchas desgracias si se hubiera actuado con mayor diligencia. 6 meses después estamos de nuevo luchando por controlar de manera efectiva una pandemia que se nos ha puesto cuesta arriba.
Los errores de la primera fase, hasta el fin del estado de alarma, pueden ser comprensibles y perdonables. Los de ahora no. Es cierto que el gobierno de progreso ha tenido que luchar no solo contra la pandemia sino también contra una oposición de derechas desleal  y que lo único que le importaba era obtener rédito político de la pandemia y de sus nefastas consecuencias. Han sido desleales, no solo al gobierno sino a los españoles, hipócritas y cínicos porque han criticado lo uno y su contrario. Durante el estado de alarma acusaban de invasión de competencia de la Comunidades autónomas y de recortar derechos y libertades fundamentales. En la nueva normalidad, con la gestión de todas las competencia en manos de la Comunidades Autónomas, critican al Gobierno de progreso de lo contrario, de no intervenir en la gestión de la lucha contra el COVID19.
El estado de alarma no acabó con la pandemia pero si la puso, creo, que bajo control.
Los datos así lo afirman el 22 de junio, inicio de la nueva normalidad, hubo 232 contagios, una incidencia acumulada (IA) por 100.000 habitantes de 3,87, 9 ingresos hospitalarios, 1 ingreso en UCI y cero muertos. Hoy la situación es bien distinta 12.186 contagios (con el condicionante de que hoy se hacen muchísimos más PCRs), un IA de 113,04, 505 hospitalizaciones, 27 ingresos en UCI y 48 fallecidos.
¿Y como hemos llegado a esta situación? En mi inexperta opinión, como consecuencia del incumplimiento de los compromisos adquiridos por las Comunidades Autónomas en materia de potenciación de la Atención Primaria y de la contratación de los necesarios rastreadores para seguir la trazabilidad del COVID19. Se ha primado mas, por la Comunidades Autónomas, el ahorro que la salud y la vida de sus ciudadanos.
Se les llenó la boca a las Comunidades Autónomas de exigir el control de la pandemia en sus respectivos ámbitos, porque ellos, desde la cercanía, sabrían gestionar mejor que el gobierno de progreso. La realidad les ha puesto, salvo excepciones, frente a sus propias contradicciones. Una de esas excepciones es Asturias. Allí se potenció la Atención Primaria y se dispuso desde el inicio del número necesario de rastreadores. Hoy tiene los mejores datos de control de la pandemia de toda España.
Pero el gobierno de progreso también, en mi inexperta opinión, tiene alguna, mejor dicho una, responsabilidad en el estado actual de la pandemia en España. Esa responsabilidad es el haber permitido que las Comunidades Autónomas hicieran de su capa un sayo con sus compromisos durante la desescalada y en la nueva normalidad. No se puede ir practicando el buenismo con quienes sistemáticamente incumplen sus compromisos. Durante la desescalada se les permitió a la mayoría de las Comunidades Autónomas que pasaran de fase sin que hubieran cumplido sus compromisos de reforzar la Atención Primaria y de contratar los rastreadores necesarios según los baremos de la OMS. Y ello para no tener conflicto con la comunidades incumplidoras. Se llegó a la nueva normalidad y el desmadre de incumplimientos se convirtió en un aquelarre. Todo por no perturbar la paz con los incumplidores. Consecuencia, el desastre de gestión lo hemos pagado la ciudadanía poniendo los contagiados, los hospitalizados y los muertos.
La ciudadanía tenemos el derecho a saber, fehacientemente, quien cumple y quien no cumple con sus compromisos de garantizar la salud y la vida de los ciudadanos y el gobierno de progreso la obligación de exigírselo a los incumplidores y si para saberlo se tiene enfrentar ellos, pues que lo haga.
La última gota del buenismo inexplicable, son las declaraciones del ministro Illa, que a mí me merece todos los respetos, recogidas en Público.es afirmando que “las medidas que se han tomado (en Madrid) son las correctas”. Respaldando con ello al gobierno de Madrid en la gestión de la pandemia.
Hoy después de 6 meses de la declaración del estado de alarma algunos tenemos la sensación de que todo se deja a la esperanza de que pronto haya una vacuna eficaz y de esta manera se pueda parar la pandemia.
Esperemos que de una u otra manera la situación mejore más pronto que tarde porque la cosa no está para bromas.

PD.
La autocrítica es un valor fundamental en la izquierda. De nada vale criticar a los demás si en un momento determinado no reconocemos nuestros errores por una falta de autocrítica.

Salud, República y Socialismo.

sábado, 29 de agosto de 2020

Presupuestos Generales 2021

Acabo de leer que Unidas Podemos va a proponer al PSOE un acuerdo de presupuestos para negociar con el resto de los partidos.  Si esta propuesta es cierta, me parece de lo más razonable que se ha propuesto sobre el tema. En primer lugar porque los presupuestos no son de un ministerio del PSOE, son los presupuestos del gobierno de progreso. Y en segundo lugar porque es la manera de obviar otro debate que se pretende meter de manera artificial, la pertenencia de UP en el gobierno de progreso.
 
Nadie puede obviar que hay un gran interés en la derecha española y entre el mundo empresarial  y los más poderosos del país para sacar del Gobierno a UP. Sin UP en el Gobierno no nos estaríamos enfrentando a las consecuencias económicas y sociales de la crisis sanitaria del COVID19 de la misma manera en que se está haciendo. Se está tratando de salvar a las personas y sobre todo a las más desfavorecidas y haciendo políticas de mantenimiento de los puestos de trabajo y no de destrucción de empleo como hizo el PP en la anterior crisis  de 2011.
 
Una vez elaboradas las líneas generales del proyecto de presupuesto el debate se ha de hacer con todos los grupos políticos y aquel que quiera excluirse o poner condiciones inasumibles para el gobierno, se autoexcluirá de la elaboración de los PPGG 2021. El presidente Sánchez tiene, por supuesto, el deber o el derecho de sondear al resto de los grupos sobre su posición ante la elaboración de los PPGG 2021, pero siempre desde la lealtad con el acuerdo de gobierno PSOE-UP.
 
Los PPGG 2021 no son unos presupuestos cualquiera. Por dos razones, la primera porque no se puede continuar un año más con los presupuestos prorrogados del PP. Porque sería un fracaso y porque eso abocaría a un adelanto electoral que es el objetivo del PP y de VOX. Y en segundo lugar  porque tienen que ser una presupuestarios para la recuperación económica post pandemia. Y por esta última razón hay que ampliar todo lo que se pueda la base de apoyo a los presupuestos y que sean los otros los que se autoexcluyan. Y para ello quizá sea necesario tragarse algunos sapos. Del tamaño de los sapos dependerá la dimensión del apoyo a los presupuestos.
 
Pero hay una cosa que hay que dejar claro en la negociación, si no hay PPGG 2021 no hay fondos europeos para España y por tanto tampoco no hay fondos de recuperación para ninguna de las Comunidades Autónomas. Eso es lo que el Partido Popular está deseando. Que no haya PPGG 202. Circunstancia que posiblemente llevaría a una nueva convocatoria electoral y posiblemente a una mayoría electoral del trifachito  y así el PP poder capitalizar el excelente acuerdo en el reparto de fondos europeos y ser ellos quienes gobiernen el destino de esos fondos. Eso es lo peor que podría suceder a este país, o mejor dicho a su mayoría social.
 
La posibilidad de que el PP sea el que pilote la recuperación económica post pandemia sería un desastre para las clases más desfavorecidas. La solución que aplicarían sería mucho más dura de la que aplicó Mariano Rajoy para salir de la crisis económica de 2011. Serían, de nuevo, las clases populares las que pagarían el coste de la recuperación económica.
 
La ciudadanía de este país no se merece que se deje en manos de quienes hicieron los recortes más brutales al estado del bienestar, la gestión de los 140.000 millones de euros conseguidos para la recuperación del país. No se puede permitir que los mismos vuelvan de nuevo a ensañarse con los trabajadores y trabajadoras españoles. Por eso hay que hacer un gran esfuerzo para conseguir la aprobación de los PPGG 2021 con el mayor  apoyo parlamentario posible. Hay que poner el interés partidista al servicio del España y sobre todo de su ciudadanía. Y abandonar por un momento los intereses partidistas.

Salud, República y Socialismo.

martes, 25 de agosto de 2020

Ayuso, la nada y la ausencia de Madrid.

Que gracia que tiene mi niña, la muñeca diabólica, pues no va y sin que se le mueva un músculo de la cara, afirma por toda la cara, “no se puede pasar del estado de alarma a la nada, a la ausencia, como ha ocurrido durante este verano, y de la nada y la ausencia otra vez al estado de alarma”. Y se queda tan pancha.

Bueno, pues al menos esa afirmación viene a confirmar lo que era un secreto a voces. ¡¡¡NO HA HECHO NADA PARA COMBATIR LA PANDEMIA EN MADRID!!! Se ha limitado durante todo el verano a echar las culpas al Gobierno de su propia incompetencia y de su negativa a cumplir los compromisos adquiridos al finalizar el estado de alarma, reforzar la Atención Primaria y contratar un número suficiente de rastreadores para luchar contra la COVID19.

En Madrid se ha pasado de una Incidencia Acumulada de contagios por cada 100.000 habitantes en los últimos 7 días de 8,07 (22/06/2020) a 213,3 (25/08/2020)o sea un incremento de 205,3 puntos porcentuales.

En España se ha pasado de 3,87 (22/06/2020) a 90,29 (25/08/2020) o sea un incremento de 86,42 puntos porcentuales. Es decir Madrid tiene actualmente una IA de más del doble que toda España (126,01 puntos porcentuales) y ha incrementado si IA desde el fin del estado de alarma en 118,81 puntos porcentuales más que toda España..

Madrid representa aproximadamente el 14,1% de la población de España. Pues bien Madrid durante estos dos meses ha acumulado el 23,5% de los 166.049 nuevos contagios, el 27,7% de los nuevos 7249 hospitalizados, el 22,1 de los 501 nuevos hospitalizados en UCI y el 27,3% de los nuevos 600 fallecidos. (Estos datos son de elaboración propia a partir de los datos diarios facilitados en la WEB del Ministerio de Sanidad).

Con lo cual se evidencia que Madrid finalizó el estado de alarma en una situación relativamente buena, pero como durante el verano "se ha pasado a la nada, a la ausencia" se ha llegado a la peor de las situaciones posibles, la peor de todas las comunidades autónomas. Y este deshonroso mérito se lo ha ganado a pulso ella solita, la muñeca diabólica, por inacción, por su abandono de los madrileños a la nada, a la indefensión ante la pandemia, a la dejación de sus obligaciones de velar por el derecho fundamental y constitucional a la salud de los madrileños y al incumplimineto de los compromisos adquiridos al finalizar el estado de alarma, reforzar la Atención Primaria y contratar un número suficiente de rastreadores para luchar contra la COVID19.

Y ahora todo este maremagnum de inclumplimientos y de malisima gestión puede llevarnos a la parte final de su profecía, "otra vez al estado de alarma". Ya se lo ha ofrecido Sánchez por si la situación epidémica se le hace incontrolable y necesita del estado de alarma para proteger a los madrileños, ya que ella ni tiene el interés, ni la capacidad política para hacerlo.

Tiene mucha razón, la muñeca diabólica, en su afirmación. Pero se ha equivocado de destinatario. Porque el destinatario, la responsable, no es el Gobierno, es ella misma.


Salud, República y Socialismo.

domingo, 16 de agosto de 2020

Enemiga pública nª 1 de los madrileños

Madrid va camino de convertirse de nuevo en un colapso sanitario. Y de ello la única  responsable será la muñeca diabólica. Ha ido siempre a contracorriente y detrás de los acontecimientos. Jamás se ha anticipado ni ha tomado medidas preventivas que no sean las de acusar al gobierno de la situación de Madrid. 

Cuando finalizó el estado de alarma había en Madrid 71.223 contagiados, el 14 de agosto 87.967, 16719 mas. En aquella fecha la Incidencia Acumulada por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días era de 18,3. El 14 de agosto era de 171,19. En los últimos días la cifra de contagiados se incrementan por encima de los 1.000 cada dia, el 14 de agosto fueron 1215. Este es el balance de la gestión de la pandemia por parte del gobierno PP-Cs apoyado por los fascistas de VOX.

Y como se ha llegado a esta situación, pues con premeditación y alevosía. La muñeca diabólica no es que sea tonta e incompetente, es que además es mala persona. Porque hay que ser mala persona para durante el estado de alarma dejar abandonadas a su suerte a las persona mayores en las residencias. Incumpliento el compromiso de medicalizadcion de las residencias. compromiso que sigue olvidado. Hay que ser mala persona para pretender iniciar un inicio de curso escolar presencial y sin garantizar la seguridad de los niños y niñas porque no se disminuyen los ratios en las aulas, porque no quiere gastarse dinero en la contratación de más profesorado. Exponiendo al alumnado a seguros contagios y ser transmisores entre sus familias. Pasó el estado de alarma reclamando su anulación y ahora que tiene que tomar decisiones exige al gobierno que sean ellos las que las tomen pretendiendo así inhibirse de sus responsabilidades.  

Pasó las fases de desescalada mintiendo sobre los recursos disponibles en la Comunidad de Madrid e incumpliento sistemanticamente los comprommisos de pase de fase. Y continua incumpliento sus compromisos de reformzar al Atención Primaria y la contratación de suficiente número de rastreadores. Aspectos principales que han contribuido a la expansión del COVID 19 en la Comunidad de Madrid. Habiendo desechado hasta el ofrecimiento del Alcalde de Madrid, de su partido, de poner a su disposición 100 rastreadores. 

Repito no solo es tonta e incompetente sino que es una muy mala persona, porque solo una muy mala persona puede negar a sus representados, los madrileños, los recursos necesarios para evitar contagios y muertes por el COVID 19. Recursos para los que el Gobierno transfirió importantes partidas para que se pudieran llevar a  cabo.  Y si no, se sacan los recursos aunque sea de debajo de las piedras, porque lo primero es la salud y la vidad de las personas a las que representas. Porque sin salud y sin vida la economía no vale para nada. 

Durante la primera fase de la pandemia se podía alegar desconocimiento de cómo enfrentarse a ella y se podían justificar errores, En esto momento no, porque al menos se sabe como se puede prevenir y mitigar en incidencia de la pandemia. Si no se hace es porque se es una muy mala persona, porque le importa una mierda sus representados. 

La Asociación para la defensa de la Sanidad Pública de Madrid denuncia que la Comunidad de Madrid, por su incompetencia y negativa a reforzar la Sanidad Pública, está llevando a la región a una nueva oleada sin control de la COVID 19. No es una mania mia hacia esta señora, es que tiene en contra a toda la comunidad médica y científica por su dejación en la lucha contra la expansión de la pandemia.  

Hoy la muñeca diabólica es la enemiga pública número 1 de la ciudadanía madrileña, porque nos tiene indefensos ante los contagios del COVID 19. Yo espero que a ningún madrileño se le olvide, en las próximas elecciones,  este abandono y los miles de muertos de los que ella es responsable política. 

Salud República y Socialismo

miércoles, 5 de agosto de 2020

Se va el caiman, se va el caiman

Da igual que se le llame exilio, huida, fuga, etc. La acción del Borbón padre es tan solo la evidencia de que su vida ha estado llena de corrupciones y que con ella pretende salvar a la institución monárquica de sus escándalos y excesos.

 

La institución monárquica es una institución obsoleta y con trasfondo medieval que ya no tiene cabida entre las instituciones democráticas del siglo XXI. Es una institución que mantiene derechos y desigualdades impropias de una sociedad avanzada democráticamente. La primera desigualdad radica en que solo una familia designada por un dictador tiene derecho a ocupar la jefatura del estado y esto elimina de golpe el derecho a acceder a los demás ciudadanos a esa función. Y la segunda es que eso no garantiza nada ni capacidad política, ni honestidad, ni tan siguiera incorruptibilidad. Y a la vista está como nos ha salido el Borbón padre.

 

Mantiene, la institución monárquica, derechos que no son propios de sociedades democráticas, como son la falta de control político y fiscal y la inviolabilidad e inmunidad plena de todas sus acciones. Estos son privilegios que entroncan con las viejas y desaparecidas sociedades feudales.

 

Y esto hace que la monarquía sea una institución potencialmente corrupta porque quien tiene poderes casi absolutistas y casi ningún control sobre sus acciones públicas o privadas, cree que está por encima del bien y del mal y terminan fácilmente cometiendo acciones nada ejemplarizantes y con facilidad delictivas.

 

Y sin embargo para los partidos monárquicos el problema es el mensajero. El mensajero es el que está en contra de la constitución y del pacto constituyente del 78. Pues no, porque es licito que, los monárquicos, apoyen ese pacto y defiendan la monárquica como forma de gobierno pero lo que no es es lícito es mirar hacia otro lado, hacia las más que evidentes señales de corrupción de un jefe del estado que  no se distinguió precisamente por su moralidad. El problema no es el mensajero, el problema es un Borbón corrupto que se ha pasado la constitución por la entrepierna y que presuntamente ha cometido algunos delitos fiscales. Porque el ostentar la jefatura del estado exige un plus de ejemplaridad por la simple razón de ser inviolable en todos su actos.

 

Es totalmente lícito, también, reivindicar la República como forma de estado pero el problema es que tenemos en estos momento otra prioridad, luchar contra  la pandemia y resolver la crisis económica, daño colateral de la crisis sanitaria. Pero al menos hay que exigir, mientras tanto, dos cosas. Una, el control fiscal de la Casa Real para saber en todo momento la limpieza de sus actividades económicas, como cualquier otro ciudadano y la eliminación de la inviolabilidad del jefe del estado. Nadie puede ser impune por los posibles delitos de cualquier índole cometidos en su actividad privada.

 

Reivindicar la República sí, denunciar los excesos de un modelo de estado caduco obsoleto y con reminiscencias mediables también, pero hay que aplazar nuestros deseos de un modelo de estado más democrático y más igualitario para mejores momentos. Lo prioritario es la salud y la vida de las personas y sus derechos sociales laborales y económicos.


Salud, República y Socialismo

viernes, 17 de mayo de 2019

A ver si me entiendes Pablo Iglesias

A ver, Pablo Iglesias, si soy capaz de explicarme para que  me entiendas. Si yo fuera diputado y me hubiera encontrado en un ascensor con un fascista, mi cortesía parlamentaria, por coherencia, habría sido más limitada. 

Yo seguramente no le habría escupido y me habría limitado a darle los buenos dias como persona educada que soy. Pero nada mas. Porque de lo contrario habría ofendido a los millones de mujeres que ese fascista considera ciudadanas de segunda clase, a los millones de trabajadores que piensa que hay que bajarles el salario, a la mayoría social que ve como piensa, ese fascista, bajarle los impuestos drásticamente a los poderosos y a continuación privatizar sanidad, educación, dependencia, a los millones de pensionistas a lo que reduciría y privatizaría su pensión,... Es decir eliminar lo que queda del estado del bienestar.


A mi me importa un bledo si este fascista se ha caído o no del caballo o se ha lesionado la pierna haciendo deporte. Me importa un bledo si ese fascista va al fisio o no, si se le cura la pierna o no o si tiene que ir a rastras al parlamento. Y me importa un bledo lo que le pase, porque si llegara al poder no tardaría en ilegalizar a los partidos de izquierda y perseguir y encarcelar a sus dirigentes políticos y sindicales, lo mismo que hizo Hitler en la década de los 30 del siglo pasado. A él le importaría bien poco la vida de los demás. 

Y me importa un bledo porque de lo contrario estaría ofendiendo a  los cientos de miles de republicanos que dieron su vida por defender la legítima República y la democracia y que elementos como este fascista, con el asesino Franco a la cabeza, se encargaron de eliminar.

Y yo les odio. Odio al fascismo y a los fascistas. Reivindico mi derecho a odiarlos aunque haya algún soplapollas que diga que estoy cometiendo un delito de odio. Y los odio por coherencia política que es lo que nos falta últimamente a la izquierda. Los odio porque algunos mantenemos la memoria y sabemos lo que fueron y lo que hicieron y sabemos que es lo que serían y lo que harían si tuvieran la oportunidad de llegar al poder. 

Es decir coherencia, coherencia y coherencia y de paso reflexionar sobre el porque Unidas Podemos nos hemos dejado por el camino la mitad de los votantes desde las dos últimas elecciones generales. Y no solucionarlo todo con la simpleza de "nos hubiera gustado un mejor resultado". Y a mi tener 25 años menos. 

Salud, República y Socialismo. 


miércoles, 24 de abril de 2019

Las alegrías fiscales de la derecha las paga la mayoría social

A estas alturas de los debates una cosa a quedado claro: las tres derechas van a entrar a saco con las rebajas y ofertas fiscales, pero en realidad sus alegrías fiscales las vamos a pagar los de siempre, la mayoría social. 

Las derechas siguen erre con erre tratando de convencernos de lo bueno es que los ciudadanos tengamos unos euros de mas en nuestros bolsillos con el argumento de que ese dinero va a hacer incrementar el consumo y por tanto relanzar la economía. Pero no nos dicen la letra pequeña, porque esa letra pequeña lo que cuenta es que ese argumento tiene una doble mentira. La primera es que los beneficiados de esas rebajas serán las grandes empresa y los poderosos a los demás solo nos quedaran las migajas. La segunda es que el coste de esa rebaja la vamos a pagar la mayoría social  vía recortes sociales. 

El estado del bienestar se mantiene de los impuestos y si los impuestos no son suficientes la consecuencia son los recortes sociales. Eso es lo que ha ocurrido durante la crisis económica con la políticas de austeridad y es lo que sucedería ahora si se empeñan a reducir los ingresos del estado (16.000 millones de euros propone el Partido Popular). España está 5,6 puntos porcentuales por debajo de la media europea en cuanto a recaudación fiscal y 8 puntos se nos referimo solo a la Europa del euro. Por lo tanto lo que España necesita no es reducir mas la imposición fiscal, sino incrementarla para poder tener mejores servicios sociales. 

Su objetivo es bien claro deteriorar, vía recortes sociales, los servicios públicos para que los servicios privados pueden ser rentables o más rentable. Si los servicios públicos (sanidad, educación, dependencia, pensiones, justicia, los transportes, etc. ) fueran de mayor calidad los servicio privados que los sustituyen no tendrían sentido y no serían rentables. Por eso es necesario deteriorar previamente los servicios públicos para que se incremente lo beneficios de las empresas privadas. 

¿Y quienes están doblemente interesados en que esto sea así? Pues los ricos, los poderosos y las grandes empresas de los sectores financiero, sanitario, educativo,  dependencia, ... Primero porque esa reforma fiscal solo les beneficia a ellos. Porque bajar el tipo máximo impositivo del IRPF al 40% solo beneficia a lo ricos y a los poderosos y bajar el impuesto de sociedades del 35 al 20 % solo beneficia a las grandes empresa, Y no digamos ya a quien beneficia eliminar el impuesto de sucesiones y el de patrimonio. Y en segundo lugar porque los ricos y los poderosos no utilizan los servicios públicos  y por lo tanto no tienen interés alguno en que se gaste dinero en sostenerlos. Cuando menos se gaste, menos impuestos tendrán que pagar ellos.

Por eso no podemos caer en la trampa que nos tienden. Porque con el canto de sirena de unos pocos euros en nuestros bolsillos lo que pretende es cargarse todo lo que puedan el estado del bienestar y traspasar rentas del trabajo a los beneficios empresariales. La reforma fiscal que necesitamos la mayoría social es una reforma progresista y progresiva. Un reforma que incremente los ingresos por la la vía de hacer pagar más impuestos a los que más ingresos tienen y a las empresas que más beneficios consiguen. Ingresar mas y mejor para tener mejor estado del bienestar.

El próximo domingo podemos elegir entre opciones que hagan pòsible la mejora del estado del bienestar o que por el contrario lo deterioren. Nosotros decidimos como debe ser nuestro futuro, que no nos lo impongan con falsos cantos de sirena. 

El 28A hay que llenar las urnas de votos progresistas y de izquierdas. Ningún voto de izquierda y progresista se puede quedar en casa. Los trabajadores somos la mayoría social, no nos dejemos engañar.

Salud, República y Socialismo.

domingo, 21 de abril de 2019

Mirar al futuro o volver al pasado

No cabe duda que las elecciones del 28A son trascendentales. Quizá las más importantes desde la transición democrática. Nos jugamos mucho, construir un futuro progresista y de izquierda o perder gran parte de las conquistas sociales y políticas de los últimos años. 


El resurgir de la ultraderecha está haciendo cambiar el mapa político español y a la vez condicionar las políticas de la derecha tradicional. Para evitar pérdida de votos PP y C's están derechizando tanto sus propuestas políticas que, no solo, están dejando vacío el centro político, sino que, están haciendo crecer las expectativas electorales de esa ultraderecha. 

Por eso en estas elecciones generales no puede suceder lo que pasó en Andalucía, que una parte del electorado progresista y de izquierdas se quedó en caso, no votó y con ello posibilitó el gobierno de las tres derechas. Ya sabemos las consecuencias de ese error, aplicación de políticas socialmente regresivas y políticas económicas que benefician solo a los poderosos. 

Eso no puede volver a ocurrir, porque si el trifachito llega a gobernar España el retroceso social y político sería bestial. Hay que ir a votar aunque sea con una pinza en las narices. No es momento de pasar factura por errores pasados, porque no votar significa que el trifachito si que va cumplir sus promesa electorales. Y ya sabemos lo que eso significa. 

Las mujeres verán recortadas su posibilidades de igualdad, volveremos a que se considere la violencia de género como en los tiempos de los crímenes pasionales y en el mejor de los casos aplicarán eso que llama Ciudadanos como feminismo liberal, que no es otras cosa que cada cual se lo defienda como pueda. 

Los Pensionistas no tendrán garantizada la revalorización de sus pensiones y el trifachito forzará a que el estado sólo cubra una parte mínima de la pensión y que el resto cada cual se lo busque en los fondos privados de pensiones. 

Los trabajadores seguirán con la reforma laboral del Partido Popular y darán un nueva vuelta de tuerca para que los empresarios tengan mayor poder de decisión en las relaciones laborable y puedan obtener mayores beneficios a costa de aumenta la precariedad laboral.

Los jóvenes seguirán sin futuro porque seguirán en la línea de que se busquen el futuro fuera de España.

La mayoría social será engañada con la rebaja de impuestos. Un rebaja de impuestos que significa un menor ingreso en la Hacienda Pública (16.000 millones a prometido el Partido Popular). Y con eso justificarán el "necesario" recorte en sanidad, educación, dependencia y en general en todo lo que signifique estado del bienestar. Porque claro si no hay suficientes ingresos no tendrán más remedio que apretarnos el cinturón de nuevo a los de siempre. 

Esa es la vuelta al pasado que nos espera si nos ponemos muy finos y nos quedamos en casa y no vamos a votar el 28. Porque ellos si van a votar para el que voto del todas las derechas pueda sumar una mayoría que les posibilite gobernar. Hay que ir a votar para que todos los votos progresistas y de izquierdas sumen para que se puedan constituir un gobierno progresista y de izquierda. Ya habrá tiempo de ajustar cuentas más adelantes por los errores pasados. Porque si no, las cuentas nos las ajustarán a nosotros. 

Los sindicatos de clase, CCOO y UGT, lo tienen muy claro en esta ocasión junto con el mundo de la cultura afirman que "estas no son una elecciones mas, sino que son una elecciones trascendentales". Por eso, en palabras de Unai Sordo “nos jugamos mucho. Los riesgos para los derechos y libertades democráticas son mayores que nunca. Por ello, hay que decirle a la gente que quedarse en casa el 28 de abril no es una opción. Hay que ir a votar y reforzar en las urnas mayorías progresistas que acometan políticas para cambiar tanta desigualdad y precariedad, y construir el país que queremos desde parámetros progresistas, de cohesión social y desarrollo democrático”

Hay que votar porque las alternativas son: 


MIRAR AL FUTURO O VOLVER AL PASADO

Salud, República y Socialismo.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Se va 20118

Este año que termina ha sido un año con claroscuros. Ha tenido su parte buena y su parte mala. 


Lo bueno del año que es que por primera vez en la historia democrática de este país ha salido adelante una moción de censura. Y con ella se llevó el desgobierno de Mariano Rajoy y se inició la esperanza de revertir los destrozos cometidos contra la mayoría social y los más desprotegidos en nombre de la crisis económica.

Lo malo el relevo en el Partido Popular en la persona de Pablo Casado que ha convertido a Mariano Rajoy en un rojazo. Y como consecuencia directa de ese cambio, el retorno de la crispación política como no la habíamos conocido desde el inicio de la transición. Una crispación política basada en la permanente mentira de los argumentos del Partido Popular y de todos sus dirigentes.


Y lo peor el acceso del neofranquismo a las instituciones democráticas de Andalucía. Posiblemente consecuencia de lo anterior y del intento de Pablo Casado de defender las posiciones más extremas de la derecha para "tratar" de acercarse al campo electoral de VOX, así como del incremento y mantenimiento de las tremendas desigualdades sociales causadas por las políticas desarrolladas por el PP durante la crisis económica.

No nos engañemos la llegada de VOX a las instituciones democráticas no es consecuencia de las políticas de inmigración, eso puede ser en todo caso la excusa. La irrupción de los populismos de extrema derecha llegan como consecuencia de las tremendas desigualdades sociales existentes en nuestra sociedad, de la decepción de las clases populares al ver que una vez superada teóricamente la crisis económica, los más perjudicados siguen siendo abandonados por los políticos y sus políticas y que cuando hay un mínimo intento de revertir los recortes sociales y salariales, la derecha y el empresariado sale en tromba anunciando catástrofes económica si esas reversiones se llegan a producir. Y también de los errores de una izquierda pecata que parece que cuando gobierna se avergüenza por hacer políticas progresistas destinadas a su base social mientras la derecha no tiene pudor en entrar a saco contra las conquistas sociales conseguidas por los trabajadores a través de muchos sacrificios y esfuerzos, gobernando exclusivamente para defender los intereses de los empresarios y los poderosos.

Por último quiero referirme al conflicto en Cataluña. Hemos pasado del choque de trenes entre quienes veían el conflicto exclusivamente como una problema judicial y de orden público (PP y C's) y quienes solo querían representar los intereses independentistas de una parte de los catalanes (JuntsxCat, ERC y CUP) con la ausencia total de diálogo, a una situación donde se ha creado un incipiente diálogo entre el gobierno central y el gobierno de Cataluña. Indudablemente, con sus enormes limitaciones legales y parlamentarias, la situación actual es mejor que la anterior. Ahora y sobre todo de cara a 2019 los independentistas tienen un tremendo dilema, seguir en posiciones maximalistas lo que puede llevar a la caída del gobierno de Pedro Sánchez o aceptar la posibilidades de diálogo abierto teniendo en cuenta las limitaciones tanto parlamentaria como legales y constitucionales, para poder seguir avanzando en el autogobierno de Cataluña.


No soy votante socialista ni creo que lo sea en el futuro, pero creo que el camino emprendido por Pedro Sánchez para tratar de revertir todo lo posible los recortes del Partido Popular y explorar la vía del dialogo con Cataluña es correcta, pero para ello es necesario alargar lo máximo posible la legislatura. Lo independentistas se pueden encontrar con la paradojo de querer exigir el cielo y caer en el infierno si una alianza como la fraguada en  Andalucía entre PP, C's y VOX se llega a materializar a nivel del estado. Por todo esto 2019 va a ser una año tremendamente difícil en político.

Que todos y todas veáis cumplido vuestros mejores deseos en 2019.

Salud, República y Socialismo.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails