viernes, 6 de noviembre de 2015

Fichajes

Estas elecciones generales están empezando a ser como el preludio del campeonato de liga, los equipos se apresuran para ver quien hace el mejor fichaje.

A mi no me gustan los fichajes estrella en la política. No es de ahora, ha sido de siempre. Primero porque me parece un desprecio a todos/as los/as que día a día hacen y trabajan para una formación política, segundo porque es una falta de respeto para aquellos militantes o no que se han sometido a unas primarias y ahora son desplazados para dar cabida al paracaidista y tercero porque a mi me parece que los fichajes estrella no resuelven el problema de la falta de votos de una organización política.

Los fichajes estrella no han resuelto nunca los problemas electorales de las organizaciones políticas. Ni Pizarro ayudó al PP a ganar las elecciones al Partido Popular, ni Cristina Almeida ayudo a IU a conseguir la alcaldía de Madrid, ni Baltasar Garzón posibilitó a Felipe González la mayoría absoluta que buscaba, como tampoco ninguno de los fichajes mediáticos de otros partidos han hecho cambiar sustancialmente la intención de voto de la ciudadanía. No son los fichajes políticos mediáticos o estrellas los que hacen ganar elecciones, si no las personas y las organizaciones políticas que con su hacer diario se ganan el respeto y la credibilidad de la ciudadanía.

Los fichajes mediáticos generan grandes tensiones entre la militancia de los partidos, porque esta ve que el trabajo militante no sirve para nada. Sobre todo para aquellos que tienen la licita aspiración de entrar en las instituciones publicas del estado y ademas desincentiva el trabajo de la militancia que se ve obligada a trabajar para alguien que hasta ese momento no ha aportado nada a la organización. Porque tampoco, en ocasiones, está demostrado que los fichajes mediáticos hagan una gran aportación al debate político. Ser un excelente comandante, general, abogado, economista, etc., solo quiere decir, a priori, que esa persona es experta en su materia pero eso no tiene nada que ver con el buen hacer político necesario para entrar en la primera linea de la política.

Dice mucho del talante democrático y participativo de las organizaciones  que acuden a los fichajes mediáticos para solucionar sus problemas. No se puede estar llamando permanentemente a la participación  de la militancia y la ciudadanía en la política y después se conforman las listas electorales con  el exclusivo dedo del candidato o con unas primarias hechas también a la medida del candidato. Eso es producto de la vieja política que se dice se quiere combatir. No tiene nada de nuevo meter a dedo en las listas electorales a fichajes estrella, eso es lo que habitualmente se hace desde la política añeja. Otros, como el PP, utilizan directamente el dedo del presidente para designar a los candidatos sin ningún pudor democrático, pero ya sabemos el PP es otra cosa. Es tan solo la herencia del franquismo.

Se hace un flaco favor a la participación democrática y a la necesaria profundización democrática esta practica de incluir, a dedo, fichajes estrella en las listas electorales de los partidos. Actitudes que en ocasiones rozan el transfuguismo político. Pera allá cada partido con su conciencia y su coherencia. Porque no se puede estar predicando una cosa y llevando a la práctica su contraria. Los votantes lo tendremos en cuanta a la hora de emitir nuestro voto.

Salud, República y Socialismo

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails