La sanidad madrileña y sobre todo los médicos del Severo Ochoa represaliados por el tanden Espe-rancia/Lamela, están hoy de enhorabuena, al final se hizo justicia y cada cual ha quedado en su lugar.

Y ¿Ahora que? Pues imagino que por parte de los instigadores del descrédito de la sanidad pública, nada. Tendrán la desvergüenza, como ya dice Espe-rancia, que se alegra de que no haya habido mala praxis. Y se queda tan ancha.
Y por la parte de los perjudicados yo espero que se siga hasta hacer caer el peso de la ley sobre aquellos que han cometido tan tremenda tropelía.
Si hubiera una mínima honestidad política los mayores instigadores de este asunto (Espe-rancia y Lamela) deberían en primer lugar pedir perdón a los profesionales

Cuando alguien utiliza políticamente un anónimo para acusar, sin fundamento como ya se ha demostrado, de más de 400 sedaciones con mala praxis, debe pagar políticamente por su acción. Esperemos que al menos los ciudadanos se lo recuerden en las urnas, y esperemos, también, que más pronto que tarde los tribunales condenen a los instigadores de este asunto, y si se niegan a asumir la responsabilidad política que tienen, al menos les caiga encima la responsabilidad jurídica que también tienen.
Salud, República y Socialismo.
3 comentarios:
¿ahora? hemos tenido que esperar tanto tiempo los que estamos por una muerte digna que parecía no llegar nunca lo que por fin ahora llega, pero me pregunto ¡¡¡¡cuantas voluntades hemos perdido en el camino !!!! cuantos indecisos se habrán convencido de que ésto no era lo mejor !!!! que pena, en esta España "casi" todo llega TAN TARDE
Ya el daño hecho es irremediable. Sin embargo, tendrían que pedir perdón públicamente y Lamela dimitir.
Este tipejo es un chulo canalla y le importa un carajo el daño hecho, no hay más que verle y oirle.
Salud y República
Demencial.Y no pedirá perdón.
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