sábado, 2 de mayo de 2015

Bienvenidos a la casta

Ayer saltó una bomba política que puede dejar muy dañado a Podemos. Juan Carlos Monedero hacia público su decisión de dejar todos sus cargos políticos en la dirección de Podemos y lo hacía con una dura critica, "a veces nos parecemos a quienes queremos sustituir".

O sea que ya vamos todos más igualados. Unos son casta política y otros son de vez en cuando también casta política. Que pronto asimilan algunos los vicios de la mala política. Y no lo digo yo, lo ha dicho el hasta ayer numero 3 de Podemos. Ayer fue uno de esos momentos. Pablo Iglesias daba una rueda de prensa para explicar la espantá de Monedero y se levantó de la misma del mismo modo que lo hacen los partidos de la casta, sin aceptar preguntas de la prensa. A este paso es posible que pronto lo veamos haciendo ruedas de prensa a través del plasma.

Dice Monedero que él es más de Galeano que de juego de tronos. Me parece que esta frase es tremendamente clasificadora del problema de Podemos, hay quienes luchan por las ideas y a quienes solo les importa el poder. Estas cosas evidencian que en Podemos existen dos almas. Una que se inspira en el oportunismo político y en el populismo, donde todo cabe con el fin de conseguir el poder político, y la ambigüedad en la propuesta política es su norma para poder recoger el mayor número de votos. Y otra que está mas por la coherencia política, la necesidad de un partido fuertemente ideologizado y alejado de las ambigüedades, aunque cueste mas llegar al poder político.

Cuando la encuestas van para arriba no hay problemas internos, pero cuando estas empiezan a ir para bajo comienzan los nervios. Porque los que tienen como objetivo alcanzar el poder, ven desvanecerse sus aspiraciones y esto hace aflorar de manera más visceral las diferencias políticas internas. 

Pablo Iglesias pretende zanjar sus desavenencias con Monedero con un sencillo "Juan Carlos no es hombre de partido, es un intelectual que necesita volar". Para una persona como Monedero que lleva casi toda su vida en la política en el PCE e IU, es difícilmente comprensible que no sea un "hombre de partido". Monedero ha pasado de ser aspirante a la alcaldía de Madrid a intelectual que necesita volar. Un salto tal alto no es explicable con una frase idílica. Como tampoco es explicable el salto desde la izquierda radical de la mayoría de los dirigentes de Podemos hasta la centralidad de la política. 

Como en todo los partidos nuevos, Podemos ha perdido la virginidad ideológica y la inocencia de lo idílico de la política. El problema es que lo han perdido demasiado rapido. Y demasiado rápido han caído en las redes de la erótica del poder y de los vicios de lo que ellos llaman "casta". Así que bienvenidos a la casta, pero al a casta con solera. Porque yo me considera casta, de la casta del 78 y me siento muy orgullo de serlo.

La casta del 78, la de Marcelino y la de otro muchos más anónimos que él, fuimos los que conseguimos, con nuestras luchas los mayores logros sociales y políticos de la transición democrática. Porque es cierto que podría haber sido mucho mejor, pero decir esto a toro pasado es muy fácil y no compromete a nada. Porque lo logros son los que la correlación de fuerzas permiten y entonces era la que era. Y gracias a esas luchas y esos logros los hijos de la casta del 78 pudieron tener acceso a la universidad y acceder a servicios públicos como la educación y la sanidad de calidad (Iglesias, Errejon, Monedero, Echenique, etc.). No como los nietos de la casta del 78 que no disponen de acceso a la universidad ni a servicio públicos de calidad. Ellos tendrán que luchar de nuevo para retornar el nivel del estado del bienestar que consiguió la casta del 78. 

Hoy nos daríamos con un canto en los dientes por disponer de un Estatuto de los Trabajadores como el de 1980. El estatuto que peleó en las cortes Marcelino Camacho siendo diputado por el PCE. Un estatuto del que el mismo Marcelino decía en el prólogo de la primera edición comentada por CC.OO. que el estatuto se basaba en dos pilares "más facilidades para la flexibilidad de las plantillas, como pretendían los empresarios y abrir una brecha en la linea de establecer un sindicalismo por arriba sin contar con las fabricas; el sindicalismo de los descuelgues". Parece que se adelantó a su tiempo.

Por eso, de nuevo, bienvenidos a la casta. Palabra de Monedero.

Salud, República y Socialismo.


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