domingo, 19 de junio de 2016

¿Quienes son los malos?

Dice Rajoy que hay que concentrar el voto moderado para evitar que ganen los malos. Pero ¿quienes son los malos? Los malos son los que hacen maldades y/o los que no tienen capacidad para hacer las cosas bien.

En política hacer las cosas bien o no hacer maldades quiere decir gobernar para la mayoría social, proteger a los más desfavorecidos. Los malos son aquellos que han gobernado contra esa mayoría social, contra los más desfavorecidos. Clamar contra los que no han podido gobernar, contra los gobiernos del cambio  en ayuntamientos y comunidades autónomas, es tan solo difamar y electoralismo barato. Porque al fin y al cabo estos gobiernos lo que están demostrando es que se puede gobernar de otra forma, de cara y no de espalda a los ciudadanos, y que al menos se está intentando gobernar en favor de los más perjudicados de la sociedad. 

Los malos, para mi, no son los que quieren cambiar las políticas de austeridad y poner el foco en las personas y no en las instituciones financieras. Salvar a la gente y no salvar a los bancos. Los malos son los que han desarrollado políticas que han causado una gran sufrimiento a la mayoría social, son los que han provocado un gran índice de exclusión social. 

Los malos son los que han obligado a cientos de miles de nuestros mayores a tener que elegir entre medicarse o comer, entre sobrevivir con una mala pensión o malvivir con ella por tenerla que compartirla con sus hijos y nietos. 

Los malos son los que han obligado a nuestros mejores jóvenes a emigrar para intentar laborase un futuro porque en su país los gobernantes les negaban esa posibilidad. O los que han provocado que nuestros mejores cerebros hayan tenido también que emigrar porque los recortes en la investigación les han impedido dedicarse a investigar y desarrollar todo su potencial científico. Son doblemente malos primero porque han potenciado la fuga de cerebros y segundo porque han tirado a la basura los miles de millones dedicados a formarles y ahora son terceros países los que se benefician de sus conocimientos y nuestra inversión en educación. 

Los malos son los que degradan, con los recortes, la sanidad, la educación, las pensiones, la dependencia, la justicia y hacen que los más desfavorecidos no tengan acceso a unos servicios públicos básicos de calidad. Son malos porque con la excusa de la crisis económica solo han pretendido ampliar la brecha social y las desigualdades sociales. Son malos porque su objetivo, en este tiempo y con esas políticas, no ha sido otro que implantar una sociedad dual. Donde los que puedan permitírselo económicamente puedan tener acceso a unos servicios de calidad, porque ellos siempre tienen la posibilidad de acceder a los servicios privados de calidad, mientras que el resto se tiene que conformar con servicios degradados y cercanos a la beneficencia. 

Los malos son los que degradan las condiciones laborales y salariales de millones de trabajadores, los que los condenan a la precariedad laboral y a los contratos laborales, los que con sus políticas institucionalizan un nuevo tipo de trabajadores, el precariado. Trabajadores en activo pero que están por debajo del umbral de la pobreza porque su salario no les permite llegar a fin de mes.

Los malos son los que recortan las libertades civiles, los que, con la ley mordaza, impiden el derecho a la manifestación y expresión. Porque no solo nos quieren más desiguales, si no, que además  pretenden que seamos sumisos a sus políticas.

Los moderados no son el PP y Rajoy. Ellos son los malos. Ellos son los verdaderos antisistema. Porque han ido a cargarse el sistema establecido durante muchos años y conquistado con mucho sacrifico por la mayoría social. Pretender recuperar lo que nos ha sido robado por los malos tan solo es un acto de dignidad política. 

Rajoy es un político doblemente malo. Primero porque durante su legislatura solo se ha dedicado a realizar maldades a la mayoría social y segundo porque ha sido el presidente mas tonto de nuestra historia democrática.  Como decía  Tom Hanks en "Forrest gump", "tonto es el que dice tonterías" y en esto Rajoy se lleva la palma. Es incapaz de hilvanar un discurso sin que se le cuelen unas cuantas tonterías. La última, que va a crear 500.000 empleos cada día. 

De momento ya sabemos lo que han hecho y lo que pretende hacer los malos del pasado. Lo que hipotéticamente puedan hacer "los malos" del futuro es tan solo una hipótesis de trabajo. En esto falla aquello de "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer".  El futuro nunca podrá ser peor, para la mayoría social , que el negro pasado reciente del PP y Rajoy.

Salud, República y Socialismo.

1 comentario:

StM[] dijo...

Demasiado pueril (para mí y mi punto de vista) y de otro tiempo -anacrónico y pestilente- (incluso religioso) esas declaraciones...
¿Moderados estos, Rajoy y sus secuaces?
No sé qué entienden por moderados, pero hasta ahora sólo han demostrado codicia; todo lo contrario a moderación.
Saludos

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