sábado, 18 de marzo de 2017

Holanda frena el fascismo, Y ahora que?

Media Europa respira tranquila, el fascismo no ha conseguido su objetivo en Holanda. Pero el problema es que las causas siguen ahí y no parece que la actual composición del parlamento holandés  vaya a dar respuesta a las mismas.

Los del vaso medio lleno piensan que evitando que Geert Wilders ganara la elecciones se solucionaban los problemas. Pero no es así porque creo que la victoria de los liberales de derecha a lo único que va a conllevar es a mantener el estatus actual. Y la causa de los problemas no es la islamofobia, el racismo o la xenofobia. Eso puede ser una parte de la causa. Las verdaderas causas son las desigualdades y la falta de soluciones a las mismas.

La crisis económica ha incrementado las desigualdades porque las medidas económicas que se han tomado para salir de la crisis en todos los países de la UE, hayan gobernado socialdemócratas o conservadores,  han sido las mismas: cargar sobre las espaldas de los trabajadores los efectos de la crisis. Mientras, se favorecían a los poderosos, las grandes empresas y las entidades financieras. La llegada de los refugiados ha sido la excusa de los populistas de extrema derecha para lanzar sus mensajes y culpar de todos los problemas a los refugiados.

Eran fáciles y demagógicos los mensajes de: "Europa recorta derechos, luego hay que salirse de Europa", "Los refugiados reciben derechos que a los nacionales se les recortan" o "La culpa de la situación de miseria la tienen los refugiados". Y es hasta comprensible que estos mensajes calen entre las personas a los que la crisis les ha dejado en la miseria y sus gobiernos no han solucionados sus problemas. 

Pero además es que en materia económica no habido casi diferencia en las medidas impulsadas, para salir de la crisis, entre socialdemócratas y conservadores. Ambos han apoyado las medidas de recortes y austeridad impulsadas por Angela Merkel, ambos apoyaron las brutales medidas impuestas Grecia para que este país tuviera acceso al rescate. Y las consecuencias electorales no se han hecho esperar. En Holanda los grandes perdedores de las elecciones han sido los socialdemócratas que han pasado del 38 a 9 escaños. Han pagado el precio de sostener al gobierno de los liberales de derecha. En Francia no son los problemas generados por los refugiados y la inmigración los que van a llevar a la debacle al Partido Socialista, son la renuncia a aplicar el programa con el que ganaron las elecciones y las medidas antisociales impuestas a los trabajadores que han generado graves enfrentamientos sociales y numerosas huelgas generales convocadas por los sindicatos. La demagogia y el oportunismo del Frente Nacional recoge la mala gestion del PS. En Italia pasó algo parecido al cargar sobre la espalda de los más desfavorecidos los efectos de la crisis lo que está posibilitando que el Movimiento 5 Estrellas esté a punto de sobrepasar al Partido Democrático. En Grecia el giro en la política de Syriza después del referéndum, que rechazó las medidas propuestas por la UE, y la falta de apoyo de los socialdemócratas europeos ante las imposiciones de Angela Merkel, está haciendo que la derechista Nueva Democracia tenga serias posibilidades de arrebatar a Syriza el poder en Grecia. 

En España Zapatero pasa de "la salida a la crisis será social o no será" a ceder ante Merkel e implantar las primeras medidas de recortes y austeridad a los trabajadores españoles. La consecuencia, victoria por mayoría absoluta del Partido Popular. Todo esto evidencia que la raíz de los problemas son las desigualdades sociales y el incremento de la pobreza entre los trabajadores por las medidas anticrisis de conservadores y socialdemócratas. Por el desencanto de la ciudadanía que ha visto como la socialdemocracia gana elecciones con  promesas de izquierda y luego gobierna con políticas de derecha. El racismo y la xenofobia son los argumentos con los que los populismos de extrema derecha tratan de capitalizar el descontento social de parte de la ciudadania.

Si la UE defendiera los intereses de los trabajadores en su legislación y en los tratados internacionales (TTIP, CETA, etc.) en lugar de desregularizar sus relaciones laborales y proteger los intereses de las multinacionales y las grandes empresas, los Wilders, Le Pen, Petry, Michaloliakos, etc. no tendrían argumentos para defender sus posturas de abandono de la UE. Si cada uno de los países de la UE hubieran protegido a las personas durante la crisis económica en lugar de rescatar bancos y favorecer los benéficos de las grandes empresas, las instituciones financieras y los poderosos; sus respectivos partidos racistas y xenófobos de extrema derecha no tendrían argumentos con los que culpabilizar al diferente de todos los males nacionales. 

Por tanto, mientras los ganadores del partido Liberal de Holanda no rectifiquen sus políticas de recortes y austeridad, mientras los socialdemócratas no hagan frente a la crisis con políticas de izquierda y sigan traicionando a sus electores aplicando las mismas políticas que los conservadores, los problemas de base seguirán existiendo y tendremos a los oportunistas salva patrias de la extrema derecha aprovechándose de los errores cometidos y del descontento social para culpar de todos los males al diferente. Las cosas seguirán igual y el vaso no estará siguiera medio lleno sino que estaría casi vacío. Mientras no haya estos cambios el freno a la extrema derecha en Holanda será una anécdota temporal, porque los liberales holandeses seguirán haciendo la misma política que hasta ahora y la socialdemocracia europea seguirá pensando que una cosa en prometer combatir las desigualdades y otra cosas reducirlas.

Salud, República y Socialismo.

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