domingo, 17 de enero de 2016

La burrada de la semana, Celia Villalobos


Que mal le ha sentado a la derechona  la perdida de influencia en la política española. No les agrada que en el Parlamento haya entrado una brisa de aire fresco. Para no quedarse en evidencia en fijan, entonces, en lo estético en lugar de lo ético. El ejemplo más claro es el de Celia Villalobos.

Les preocupa mucho al Partido Popular la apariencia y la estética de algunos nuevos diputados y diputadas del Congreso. No les preocupa la apariencia de los niños y niñas bien de Ciudadanos, porque al fin y al cabo entre ellos solo se diferencian en las formas pero no en el contenido. Les preocupa los otros, los, como diría Guerra, descamisaos. Pero como no es serio descalificar a alguien por sus apariencia, utilizan otros subterfugios. Celia Villalobos se fija en los pelos de los nuevos diputados y dice que "A mí que un diputado de Podemos, o que fuera del PP o de donde fuera, lleve rastas, pues yo tengo sobrinos y familiares y chavales que llevan rastas, a mí con que las lleven limpias, para que no me peguen un piojo, me parece perfecto". Acabáramos, la buena de Celia opina que no llevar los pelos de buena peluquería es sinónimo de tener piojos.

Pero el problema no es eso, las rastas o la apariencia. El problema es lo que representa el cambio de estética que se ha producido en nuestras instituciones representativas. El problema, para ellos, es que bajo esa apariencia se esconde la rebeldía frente a las políticas de recortes y austeridad que el PP y Mariano Rajoy impusieron en la pasada legislatura. Se esconde la defensa de las personas en lugar de la defensa de las instituciones financieras. En definitiva se esconde el rechazo de todo lo que ha representado el mal gobierno del PP en la pasada legislatura.

Ya se que a ellos les gustaría la uniformidad del traje y corbata y vestido de boutique de moda y a algunos incluso la uniformidad de la camisa azul y boina roja del franquismo. Porque eso representa el conservadurismo, el mantener la vieja política y las viejas formas de hacer política. Representa la sumisión a las políticas emanadas de la UE que anteponen los intereses de las grandes multinacionales a los intereses de las personas. Representa el seguir cargando el coste de la salida de la crisis económica exclusivamente sobre la espalda de las clases populares. Y por eso están preocupados, porque, tras esa nueva apariencia, ven que  hay una posibilidad de cambio de política en el Parlamento español.

Por eso Mariano Rajoy se aferra a que son la minoría mayoritaria para que el resto de la cámara le permita formar gobierno. Como si eso fuera condición suficiente. Se olvidan el PP y Rajoy que en España no existe un sistema electoral presidencialista y por tanto no gobierna el que más diputados tiene sino el que más apoyo consigue para forma gobierno. Y saben perfectamente que ellos solo tienen el apoyo de su marca blanca, Ciudadanos. Tienen miedo de perder el poder y sobre todo Mariano Rajoy tiene pánico a no permanecer en la Moncloa porque sabe que eso significaría su desfenestración política.

Decía que no es un problema de apariencia lo que les preocupa a la derecha. Eso es el pretexto, les preocupa lo que representa. Por eso la derechona y sus voceros se lanzan en tromba a criticar la estética porque no tienen argumentos para criticar la ética. Pilar Cernuda afirma que “Que la progresía no está reñida con el baño ni con la ducha” dando a entender que los nuevos diputados no se duchan y huelen mal. Carlos Herrera lo califica de “Circo”, “ejercicio de numereros”, “fenómenos”, “Nancys lloronas", etc. Preguntándose por si esta es la foto del país. Pues sí, ese la foto que los españoles han elegido democráticamente le guste o no al Ser Herrera. Y para terminar a Salvador Sostres le parece que “A estos chicos les faltó un par de hostias a tiempo” porque de esa forma hubieran ido vestidos como personas de bien. Personas de orden que continuarían puteando a los de siempre.

Cuanto molestarse por las apariencias y no se molestan por la corrupción generalizada del Partido Popular ni porque en el nuevo Parlamento se siente un imputado por corrupcion o porque el gobierno del PP solo ha hecho, en la pasada legislatura, que incrementar la pobreza y la desigualdad social entre la ciudadanía. 

Así que menos preocuparse de la estética y mas preocuparse por la ética.

Salud, República y Socialismo.

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