jueves, 19 de marzo de 2015

Para algunos se acabó la crisis

Llevan, Rajoy y los dirigentes del PP, largo tiempo bombardeándonos con la cantinela del fin de la crisis. Y llevan razón, porque la crisis se acabó. Pero solo para algunos.

Han aparecido los resultados económicos de las empresas del selectivo IBEX 35 y sus beneficios son obscenos. Durante 2014  estas empresas obtuvieron un beneficio de 32.000 millones de euros, lo que significa un 41% mas que durante 2013. Mientras, los salarios de los trabajadores continúan perdiendo poder adquisitivo y esos mismos empresarios que obtienen tan excelentes beneficios y se incrementan sus salarios por encima de sus posibilidades, son los mismos que exigen que continué la moderación salarial para favorecer la recuperación económica.

Lo obsceno de estos resultados es que tan solo son superados en 2005, en plena burbuja inmobiliaria, cuando los beneficios de las empresas del IBEX 35 se incrementaron un 44% con respecto al año anterior. Es decir que en plena crisis económica los beneficios empresariales se incrementan en el mismo nivel que en los años del auge económico. Pero lo vergonzoso es que estos beneficios se producen a costa del sacrificio de los trabajadores, que ven como continuamente sus salarios pierden poder adquisitivo y son despedidos de estas empresas que obtienen tan sabrosos beneficios.

Solamente los grandes bancos obtuvieron un beneficio de 10.500 millones de euros, un 34,1% mas que en el ejercicio de 2013. El sector más responsable de la crisis económica, no solo no paga las consecuencias sino que, ademas, se beneficia de la situación incrementando grandemente sus resultados.

Consecuencia de esto es que el reparto de la tarta del PIB continua desnivelándose. Durante  la crisis económica la parte correspondiente a los beneficios empresariales se ha ido incrementado mientras que las rentas del trabajo disminuían. El resultado es que por primera vez los beneficios empresariales superan a las rentas del trabajo. Se ha pasado de un reparto, en la década de los ochenta, de 53% para las rentas del trabajo y un 41% de los beneficios empresariales, a un reparto, en 2012, del 46% para las rentas del trabajo y un 46,2% para los excedentes empresariales. A partir de ahí la brecha se ha ido incrementando.

Esa es la recuperación económica que nos vende el PP y Rajoy. Eso y una recuperación del empleo ficticia. Porque si bien las cifras de paro registrado disminuyen, lo cierto es que tan solo está habiendo un reparto del trabajo entre más trabajadores, peor pagados y con peores condiciones laborales. El volumen de horas semanales trabajadas en el conjunto del país, no solo no se incrementan sino que disminuyen, lo que quiere decir que el trabajo existente se reparte entre más trabajadores y por tanto son cada día más pobres. De hecho en torno al 15% de los asalariados están por debajo del nivel de pobreza.

Esta es la gran contradicción de la pretendida recuperación económica del P.P., altos beneficios empresariales y salarios de pobreza para los trabajadores, consecuencia de las políticas de ajuste económico impuestas por la Troika y aceptada por el PP. Se ve que los dirigentes del PP se quieren asegurar la puerta giratoria para cuando sean expulsados del poder político.

Salud, República y Socialismo.

domingo, 1 de marzo de 2015

La burrada de la semana, Montserrat Gomendio

El gobierno del Partido Popular ha tenido como uno de sus objetivos, en esta legislatura, degradar la enseñanza publica y potenciar la enseñanza privada. Y para hacer rentable la enseñanza privada primero hay que bajar la calidad de la publica. Si con la LOMCE se degradó la enseñanza obligatoria ahora Montserrat Gomendio, secretaria de Estado de Educación, ha puesto el punto de mira en la educación universitaria.
 
Primero fueron los recortes presupuestarios en las universidades públicas, después el decreto 3 + 2 por el que se reducen los grados y se incrementan los master y ahora Montserrat Gomendio pone en cuestión quien tiene que pagar los estudios universitarios. Dice Montserrat Gomendio que  el sistema de financiación de las universidades públicas "es un sistema que no es sostenible y, por lo tanto, tendremos en algún momento que iniciar el debate sobre qué tipo de sistema queremos".
 
Para justificar su burrada argumenta que "tenemos una de las mayores tasas de alumnos de Europa, una de las tasas de matrícula más bajas, impuestos bajos y prácticamente ninguna selección para entrar en la universidad". Y lo dice a pesar de que recientes estudios desmienten las afirmaciones de la secretaria de estado. Pero el problema reside en algo que ella misma dice "impuestos bajos". Ellos causan el problema impidiendo una reforma fiscal progresista donde los que más tienen más paguen, incrementando la recaudación y posibilitando la redistribución de la riqueza. En lugar de ello se justifican en los impuestos bajos para incrementar la desigualdad social y dificultar el acceso a la universidad.
 
Eso es lo que está en el trasfondo de sus propuestas y sus reformas legislativas, impedir el acceso a los estudios superiores a los hijos de las capas sociales más desfavorecidas. El objetivo es volver a principios de siglo pasado, donde solo los poderosos y las grandes fortunas podían enviar sus hijos a la universidad. Incrementar las tasas universitarias y reducir la cuantía de las becas y dificultar el acceso a las mismas fue el primer paso para introducir la desigualdad en la enseñanza universitaria.
 
El decreto 3 + 2 fue el segundo. Disminuyendo los grados e incrementando los master, se dificulta el acceso a una enseñanza de calidad a los sectores más empobrecidos de la sociedad e imponen otro objetivo: que solo los hijos de los poderosos tengan acceso a una formación de calidad y por lo tanto estén mejor preparados para acceder a los mejores empleos. Es un objetivo de clase, ellos saben muy bien que las clases sociales existen y son ellos los que de manera descarnada están llevando la lucha de clases (que también existe) a los extremos más radicales.
 
Somos el país, después de Reino Unido, con los masters más caros de la UE. Los países nórdicos ofrecen sus masters de manera gratuita gracias a su mayor recaudación fiscal. Pero es que en Francia el coste de un master es de poco mas de 200€. Con esto además de intentar echar de la universidad a los alumnos con menos recursos, se potencia la universidad privada que se especializa en los masters con más posibilidades de futuro.
 
La tercera pata de la elitización de la universidad se sustenta en la burrada de Montserrat Gomendio. Que en resumen se reduce en quien tiene que pagar los estudios universitarios. Y ella lo tiene muy claro, "en Norteamérica son los estudiantes y sus familias quienes pagan su Educación superior, porque entienden que toda la ventaja de la empleabilidad va al individuo". Ella es partidaria de los prestamos bancarios para costearse los estudios universitarios (con 14,5 millones de euros de patrimonio es lógico practicar la insolidaridad fiscal). Ese es el modelo que impera en los EE.UU. y es el modelo que pretende implantar. Lo sustenta es que son prestamos a interés cero que no se empiezan a devolver hasta que el estudiante acceda unos ingresos razonables. Pero la realidad está demostrando que este sistema ha fracasado ya en los EE.UU. Hoy la nueva burbuja,  en los EE.UU., es la de los prestamos universitarios. La deuda a los bancos por prestamos universitarios impagados supera ya la de los prestamos hipotecarios. Y lo que es peor, se condena a los jóvenes que no pueden pagar sus prestamos en personas cercanas a la exclusión social, porque ni acceden al mercado de trabajo, ni pueden acceder a nuevos créditos y ni pueden hacer planes de futuro.
 
Si eso ocurre en los EE.UU. ¿Qué podría suceder en España con unos niveles salariales de miseria y unos niveles de paro de vergüenza? Por eso la burrada de Montserrat Gomendio tiene su sentido desde la perspectiva del Partido Popular de incrementar la desigualdad social y la brecha social. Ellos obvian que la educación y la formación no es un gasto sino una inversión social y que su rentabilidad no se debe medir en términos económicos, sino sociales. Los jóvenes universitarios bien preparados revertirán con creces a la sociedad el coste de su formación, porque las personas bien preparadas son la garantía del futuro progreso económico y social. Pero el PP solo está interesado en su particular lucha de clases contra el sector más desfavorecido de la sociedad y de momento va ganando la batalla. De nosotros depende que ganen la guerra.
 
Salud, República y Socialismo.

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