Los organismos internacionales andan obsesionados por los salarios en España y argumentan que para salir de la crisis económica es necesario que los salarios reales bajen de sus niveles actuales.
Dice el FMI que la competitividad española es baja y que al no poder utilizar la vía de la devaluación monetaria, al estar España incluida en la zona Euro, la mejor manera de incrementar la competitividad de nuestras empresas, reactivar el empleo y propiciar la recuperación económica es bajando los salarios. En este mismo sentido sentido argumenta el banco suizo USB, bajar los salarios un 10% para incrementar la competitividad, a la vez que sugiere que es necesario acortar la diferencia entre trabajadores fijos y temporales. No lo dicen, pero seguro que están pensando en el mismo sentido que con el contrato indefinido con 20 días por año trabajado de indemnización por despido, que preconiza la CEOE. Es decir igualar reduciendo derechos. Que poco originales son.
No se donde habrán estudiado economía tan ilustres pensadores, pero para llegar a tan pobres conclusiones no hace falta ir a la universidad, sobre todo si se confunde competitividad con explotación laboral. Siempre serán más competitivas, en precios, las empresas ubicadas en el tercer mundo con salarios de miseria y condiciones de trabajo deplorables, pero no más productivas; ese es otro concepto.
La experiencia demuestra que son más productivas y más competitivas las empresas que mejor pagan a sus trabajadores, que mejores condiciones laborales mantiene, que mejor posibilitan la conciliación de la vida familiar y laboral, en resumen aquellas que tienen un buen clima laboral. Porque reducir salarios solo lleva a reducir costes salariales y eso en la economía española solo significa incremento de beneficios. Por tanto si de reducir costes salariales se trata, no estaría mal que tan sesudas mentes propusieran a los altos directivos de las empresas que se rebajen sus vergonzosos salarios, o que las propias empresas reduzcan sus beneficios para hacer más competitivos los productos y servicios.
Por otro lado salarios bajos van en contra de uno de los pilares del capitalismo, el consumismo. No es posible incrementar el consumo y por ende reactivar la economía, disminuyendo el poder de compra de los trabajadores, va en contra de las leyes de la economía capitalista. Si se trata de reactivar el consumo hay que incrementar el poder de compra, para consumir más y para crear la necesidad de mayores productos y servicios que generen a la vez mayor empleo.
En resumen la reducción de los salarios no es la solución a la salida de la crisis económica, dado que estos no han estado presentes en las causas de la misma en España. La mejora de la competitividad hay que buscarla por otras vías. Si fuera un problema de los salarios toda la UE sería menos competitiva que España, dado que los salarios españoles son un 20% inferiores a la media europea o el 50% que los salarios del Reino Unido. La competitividad tiene mas que ver con los métodos de producción, la tecnología, la investigación, el desarrollo, la innovación, la formación, el trabajo digno, la salud laboral y todo ese conjunto de factores que crean un buen clima laboral, que con unos salarios tercermundistas.
Salud, República y Socialismo.