domingo, 27 de abril de 2014

La burrada de la semana, Esperanza Aguirre

Hay personajes que si no están permanentemente generando polémicas, no están en su salsa. Y generalmente suelen ser aquellos/as que dicen constantemente como hemos de como tenemos que comportarnos, pero sin que esa norma sea de aplicación para ellos/as. Una de ellas es la presidenta del P.P. de Madrid, Esperanza Aguirre.

Esta semana nos ha regalado su particular visión de la españolidad. Porque para ella ser español de pro significar ser defensor de la tortura animal. Para ella, "ser antitaurino es ser antiespañol, porque significa renunciar a la esencia misma de nuestro ser español". O sea que el español de pro tiene que ser una persona que disfrute con la tortura.

Pues parece que cada día quedan, por suerte, menos españoles con esa clase de pedigrí. Por suerte para la imagen de España, para lo que ellos llaman "marca España" ese español está en franco retroceso. Ese español casposo es una especie en peligro de extinción y si no fuera por el empeño que pone el Partido Popular en seguir subvencionando a la mal llamada fiesta nacional ya se habría extinguido.

Esperanza Aguirre tiene la cara dura de defender algo y su contrario. En su Twiter decía "Los aficionados nunca vamos a obligar a nadie a ir a las plazas para admirar la bravura de los toros ni el valor de los toreros". Pero en cambio no se corta en obligar a las mujeres a tener un hijo no deseado y/o malformado. Su liberalismo, como en todo, tiene una doble moral. Una para ella y otra para el común de los mortales.

Eso le lleva a defender a ultranza el modo de hacer política en el Reino Unido, pero por contra no se aplica la moralidad con que se comportan los políticos británicos. Si así lo hiciera ya habría dimitido por su incidente con la policía municipal de Madrid. Por mucho menos, diputados conservadores británicos han dimitido.

Pero en todo caso, como en muchas otras cosas, se confunde en el concepto de antiespañol. No se es antiespañol por ser antitaurino, en todo caso se es defensor del bienestar de los animales y contrario a su tortura. Lo de antiespañol es otra cosa, aunque el concepto de español sea excesivamente subjetivo.

  • Ser antiespañol es tener la mentira como modo de hacer política.
  • Ser antiespañol es financiarse políticamente de manera ilegal.
  • Ser antiespañol  es cargar sobre la espaldas de los más desfavorecidos las consecuencias de una crisis económica que no han creado.
  • Ser antiespañol es salvar bancos con dinero público y abandonar a las personas necesitadas.
  • Ser antiespañol  es privatizar los servicios públicos y entregárselos a los amiguetes para que hagan negocio con ellos.
  • Ser antiespañol es recortar derechos y libertades a los españoles de a pie.
  • Ser antiespañol son muchas cosas mas que tienen que ver con la política el modo de hacer política de Esperanza Aguirre y el P.P.
 
Pero ser antitaurino no es ser antiespañol por mucho que lo grite Esperanza Aguirre o los, cada día más escasos, defensores de la tortura animal. Ser antitaurino significa estar en contra de la barbarie, estar en contra de un espectáculo trasnochado y que no tiene cabida en una sociedad civilizada del siglo XXI. Pero en Esperanza Aguirre es normal, nos quiere imponer un espectáculo bárbaro de varios siglos atrás de la misma manera que ella y su Partido Popular quieren imponernos unas relaciones laboral y una libertades civiles más propios del feudalismo que de la época actual.
 
Salud, República y Socialismo.

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