domingo, 15 de diciembre de 2013

La burrada de la semana, Cristóbal Montoro

Si hay un ministro que se caracteriza por insultar y amenazar a todo lo que se menea, ese es el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Además utilizando la información privilegiad que le da su posición como ministro de Hacienda.

Para Cristóbal Montoro cuando los medios de comunicación cumplen con su obligación de informar, como en el caso Cemex, el ministro de Hacienda lo  interpreta como una forma de presión para conseguir favores fiscales. Dice Montoro, "Cuando veo algunas informaciones, uno llega a pensar que tiene que ver con lo que está ocurriendo. ¿Será una forma de presión?"  Y Montoro justifica esa hipotética presión por los problemas fiscales que según el tienen todos los medios de comunicación.  “Lo sé porque me lo cuentan, no es que esté teorizando. Cómo no voy a conocerlo, si vienen a mi despacho a contarme sus problemas económicos”.

Montoro_final_phase Es lo de siempre se culpa y amenaza al mensajero, en lugar de aclarar las acusaciones de favorecer a la empresa Cemex con una purga entre los inspectores de hacienda. Y lo grave del caso es que lo hace utilización información privilegiada a la que tiene acceso como ministro de Hacienda e información confidencial, si es que es cierto que los medios de comunicación van a su despacho a contarle sus problemas económicos. No  se si esta utilización que hace Montoro de esa información es prevaricación o cualquier otro delito, pero en todo caso lo que no cabe duda es que su actuación es absolutamente obscena y vergonzante.

Y el problema es que no es la primera vez que Montoro utiliza la misma táctica. Siempre que algún colectivo tiene la insolencia de criticar su política fiscal y/o sus métodos de depuración profesional en su ministerio, la reacción es la amenaza. Ya sean artista, deportistas, partidos políticos o como ahora medios de comunicación. A todos ellos se les acusa de ser malos cumplidores con sus obligaciones fiscales.

Montoro amenaza a todos los que se atreven a criticarle y mientras, no para de favorecer a los defraudadores fiscales. Mediante una amnistía fiscal o eliminando a inspectores de Hacienda íntegros  que no se dejan presionar por su chantaje y pretender que los delincuentes fiscales paguen de manera adecuada sus delitos fiscales. Esa es la forma que tiene Montoro de aplicar la fiscalidad en España, castigando a los ciudadanos de a pie y premiando con amnistías fiscales y reducciones indecentes de multas a los grandes delincuentes fiscales.

Esto que en cualquier país, con una mínima tradición democrática, habría significado su fulminante cese o dimisión, en un país de gobernantes corruptos no solo no pasa nada, sino que además se le protege. Es una lacra vergonzante, pero una lacra de la que tememos mucha culpa los ciudadanos de a pie. Porque en lugar de mandarlos al ostracismo político y echarlos de la política a patada, somos permisibles con su abusos y continuamos apoyándoles en los procesos electorales. O tomamos conciencia de que estos personajes indecentes tienen que estar fuera de la política o este país no tendrá solución, al menos no para los ciudadanos de  a pie.

Salud, República y Socialismo.

1 comentario:

Nicolas Mengual dijo...

Que lástima no tener un programa como Polonia a nivel nacional. Con lo que da este hombre.

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