miércoles, 7 de septiembre de 2016

Rajoy es parte del problema, no de la solución

La segunda parte de la sesión de investidura ha evidenciado que Rajoy y el Partido Popular están cada día más solos. A pesar de sus 170 votos Rajoy ha cosechado hasta el rechazo verbal de sus eventuales socios, Ciudadanos.

Rajoy es un experto en buscarse enemigos, porque ni siquiera cuando busca socios los trata con la debida lealtad. La confianza de Albert Rivera y C's le duró lo que tardó Rajoy en leer el discurso de investidura. No puede uno buscarse un socio parlamentario y a la primera de cambio ningunearle. Porque eso fue lo que hizo Rajoy con respecto a Rivera en su discurso de investidura. Ningunearle como si fuera uno mas de los diputados de la oposición y pasar de puntillas sobre el acuerdo que le iba a añadir 32 síes a sus 137 votos. Todo ese desatino llevó a Rivera a calificar a Rajoy como político no fiable.

Pero no contento con eso, Rajoy engañó a Rivera. Porque no  desveló su intención de premiar  al corrupto José Manuel Soria con un puesto de Director Ejecutivo en el Banco Mundial. Y aquí no valen eufemismos, detrás de esa propuesta estaba la mano de Rajoy. O ¿es que alguien se puede creer que de Guindos le iba a proponer sin el beneplácito de Rajoy? Esa excusa del Comité Técnico no es más que una cortina de humo, cuando todos sus miembros son cargos de confianza designados por el Partido Popular.  Y se publicita su propuesta con nocturnidad y alevosía para evitar un mayor rechazo parlamentario a su investidura.

Rajoy y el Partido Popular continúan con su vieja y perversa costumbre de premiar a sus políticos poco éticos y caídos en desgracia, Trillo, Vert, etc. Eso es lo que ellos entienden por regeneración democrática. Su corruptos son sus corruptos y a ellos nadie los puede tocar. Como las mafias. Aunque hay casos y cosas que chirrían tanto que provocan rebeliones internas. Esto y la contestación externa es lo que ha motivado la renuncia de José Manuel Soria al premio de los caídos en desgracia. Él dice que por presión del Gobierno y otros que por iniciativa de Soria. Ahora poco importa  que José Manuel Soria haya renunciado a su premio, ya que solo con la intención de dárselo bastaba para mostrar el talante regeneracionista del PP.

Pero no es solo su deslealtad con Rivera y  C's y el caso Soria lo que convierte a Rajoy en un problema para la gobernabilidad del país. Rajoy es un problema porque durante los cuatro años de su legislatura no ha hecho mas que ganarse a pulso el rechazo de casi la totalidad del arco parlamentario. Se ha ganado el rechazo de los nacionalistas, sobre todos los catalanes, porque su única alternativa al problema independentista han sido los tribunales, cuando este problema solo se soluciona con dialogo y con política.

Se ha ganado el rechazo del resto de la cámara por su despotismo y su negación  a conseguir consensos en los grandes temas de política nacional. Su trayectoria fue la de arrasar, sin la más mínima cesión, con su absoluta mayoría en el parlamento. Fueron cuatro años de aplicar a la legislación española los principios ideológicos de su partido en lugar se legislar para la mayoría social del pais.

Rajoy no es de fiar, porque es un político mentiroso. Utiliza la mentira como modelo de acción política.  No tiene el menor pudor en utilizar la mentira para conseguir su objetivo político, el poder. Llegó al poder mintiendo, gobernó mintiendo y pretende mantenerse en el poder  mediante la mentira, hasta con sus hipotéticos aliados,  C's. Hacer honor a la verdad es una de las virtudes que se le debe exigir a un político. Ser un mentiroso,  engañar a la ciudadanía debería ser motivo más que suficiente para ser excluido de la política.  En cualquier país con un mínimo talante democrático seria exigible.

Rajoy es un político connivente y cómplice con la corrupcion. Su trayectoria de apoyo y de situarse al lado de políticos populares que han acabado imputados y condenados por corrupción ha sido una constante. Rajoy se jacta de haber sido un abanderado de la lucha contra la corrupción.  Pero la realidad le contradice y convierte su afirmación en palabrería pues la corrupcion en el PP no ha ido sino creciendo.

Estamos en un momento histórico en el que es necesario llevar a cabo una profunda regeneración democrática, hay que dignificar la política y las instituciones políticas,  tener tolerancia cero contra la corrupcion y los corruptos. Porque independientemente del concepto ético de la lucha contra la corrupcion, esta lacra detrae miles de millones de euros públicos que pasan a manos de los corruptos en lugar de poder ser destinados a políticas sociales.

La regeneración de la política española no puede ser liderada por personas como Mariano Rajoy que son desleales, son incapaces de generar consensos, judicializan la política,  tienen como arma política la mentira y sobre todo son conniventes y cómplices con la corrupcion. Por todas estas razones y porque su único objetivo político es seguir incrementando las desigualdades sociales, Rajoy y el Partido Popular forman parte del problema político que actualmente tiene España, no forman porte de su solución y cuanto antes se les haga salir del poder político, mejor le irá a España y a los españoles.

Este debería ser el objetivo principal que debería mover a la oposición al Partido Popular, un consenso nacional contra la corrupcion política y a favor de dignidad política. Mandar al banquillo de la oposición al PP porque es la única manera de que se regeneren y se pueda llevar a cabo la regeneración política que necesita la política española.

Salud, República y Socialismo

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