La oposición recibe ese nombre porque es su obligación oponerse a la política del gobierno, pero a veces esta tarea se convierte en obstrucción y demagogia donde lo importante es oponerse y no el por qué de la oposición.
Ese es el problema del P.P. y de Rajoy que cualquier propuesta legislativa es causa de brutal oposición. La última “causas belli” de Rajoy es el proyecto de ley de Registro Civil, por el que lo padres podrán decidir el orden de los apellidos de sus hijos. Actualmente, después de la reforma de 1990, estos cambios pueden hacerse pero en caso de discrepancia prevalece en primer lugar el apellido del padre.
La igualdad entre hombre y mujeres parece que le produce alergia al P.P. y a Rajoy dado que es lo único que se persigue con la reforma de la la ley de Registro Civil, que los padres decidan libremente el orden de los apellidos de sus hijos.
Y como siempre el latiguillo de siempre, que es un debate innecesario porque no existe demanda social como si las pequeñas grandes cosas de las personas no fueran importantes, pero el problema estriba no en que haya o no demanda social sino en tratar de echar por tierra cualquier mínimo avance social, avances que hagan más iguales a las personas independientemente de su sexo, pero eso no es importante para el P.P. y Rajoy porque lo importante, para ellos, es inventar argumentos para la bronca política e intentar obtener rédito electoral.
Es cierto que la actual propuesta puede originar algunos desajustes perversos como el posible desaparición de apellidos por la acción del orden alfabético, pero para eso están sus señorías para estrujarse la sesera y encontrar una solución. Y mientras tanto Rajoy seguirá con su cantinela de las cortinas de humo y de los debates innecesarios, mientras que en los debates que él considera importantes continua sin dar la cara, solamente vaguedades y mentiras; pero mientras se eliminará un nueva barrera entre las desigualdades entre hombres y mujeres.
Salud, República y Socialismo.